Guatemala/ACAN-EFE
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, se congratuló hoy por la «feliz» resolución de la crisis en Honduras la cual, dijo, ha sido «una dura lección» para las democracias de América Latina.
En una rueda de prensa, el mandatario guatemalteco dijo sentirse satisfecho por haber contribuido a que la crisis hondureña haya llegado «a un feliz término», y que las relaciones internacionales del país centroamericano hayan «regresado a la normalidad».
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, y su antecesor derrocado Manuel Zelaya, firmaron ayer en la ciudad colombiana de Cartagena un acuerdo que permite el retorno del exmandatario a Honduras y abre el camino al reingreso del país a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Colom reconoció este lunes el papel mediador de los presidentes venezolano, Hugo Chávez, y colombiano, Juan Manuel Santos, en la suscripción del acuerdo político, que además permitió el reincorporación plena de Honduras al Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
La crisis que se inició en Honduras en junio de 2009 con el derrocamiento de Zelaya «fue una lección dura» para toda América Latina, que ha obligado a la región «a fortalecer» sus «sistemas democráticos» para que ese tipo de hechos «no vuelvan a ocurrir», declaró Colom en el Palacio Nacional de la Cultura.
El gobernante de Guatemala reconoció que en varios países del subcontinente existen «preocupaciones de distintas dimensiones», que son expresadas por diferentes sectores sociales, pero descartó que puedan saldarse con situaciones fuera de los límites democráticos.
En toda América Latina, aseguró, «hay un criterio unificado de que la democracia es la vía para el desarrollo de nuestros países».
Zelaya, quien desde el 27 de enero de 2010 reside como huésped en la República Dominicana, tiene previsto retornar a Honduras el próximo 28 de mayo.