Cuando el presidente Daniel Ortega dijo a los observadores electorales de Inglaterra, Francia y Estados Unidos que se vayan a Libia, dejó una afirmación tácita, comentó el diputado liberal José Pallais: El mandatario nicaragüense solo permitirá la presencia de sus “amigotes” en los comicios de noviembre próximo.
- El representante de Ética y Transparencia, Roberto Courtney, manifestó que la observación electoral urge y no puede ser calificada como injerencismo.
Ética y Transparencia observará las elecciones con 50 mil personas.
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Durante una intervención en el Foro de Sao Paulo, el jueves, Ortega calificó como una “intervención” la observación electoral que quieren realizar la Unión Europea y Estados Unidos.
“En nuestras tierras, y en particular en Nicaragua, se empeñan los europeos, los norteamericanos, y lo hacen a través de sus representantes, en que hay que colocar en Nicaragua las fuerzas de intervención de los observadores para las elecciones. Los observadores electorales para ellos no son más que una fuerza de intervención, en el caso de Nicaragua. Esos observadores mejor papel harían en Libia (…) para ver cuántos crímenes se están cometiendo. Que manden los británicos a los observadores allá, a ver cuánta gente han asesinado, mientras celebraban bodas majestuosas, manchadas de sangre, en los castillos de Londres”, dijo Ortega.
El mandatario reaccionó así luego de que el embajador concurrente de Inglaterra en Nicaragua, Thomas Kennedy, dijera en una entrevista con LA PRENSA que Nicaragua está en el tiempo límite para permitir la presencia de observadores internacionales, para que efectúen un trabajo con calidad.
Para el diputado Pallais, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), las declaraciones de Ortega reflejan que no está dispuesto a permitir elecciones transparentes.
“Yo creo que Ortega va a repetir lo que hizo en el 2008, que es invitar a los gobiernos y los partidos que tienen una posición similar a la de él, es decir a los partidos de América Latina antidemocráticos. Va a invitar a sus amigotes a su fiesta antidemocrática, pero no va a permitir ninguna presencia independiente, crítica; sino que va a facilitar una observación o acompañamiento, como él le llama, totalmente parcializada, que venga únicamente a respaldar y a encubrir sus propósitos de fraude”, sostuvo Pallais.
Mientras, el excanciller y diputado por la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Eduardo Montealegre, aseguró que continuarán solicitando la presencia de observadores locales e internacionales.
“Nosotros seguiremos insistiendo con la Organización de Estados Americanos, diferentes países amigos y otras instituciones para que nos ayuden a garantizar unas elecciones limpias este noviembre”, dijo Montealegre.
Los partidos de oposición han acusado a los magistrados electorales de facto de beneficiar al FSLN en la organización de los comicios presidenciales.
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