En nuestro país, ya nada sorprende, pero sí indigna. El pueblo debe tomar conciencia que estos abusos tienen que llegar a su fin y en algún momento la rebelión será la única salida. Es necesario que todos los nicaragüenses recuerden una vez más, a las puertas de las elecciones presidenciales y de diputados, lo zángano que son estos bárbaros llamados parlamentarios.
Resulta que ahora en este contexto electoral, no rendirán cuenta del fondo social de 420 mil córdobas que les dan en la Asamblea Nacional, dinero que sale de los impuestos que pagan todos los nicaragüenses. Y además, no todos los diputados ofrecen un detalle público del uso de ese dinero.
¡Qué zanganada la de estos diputados! “Los 92 diputados nicaragüenses reciben anualmente 216 mil 480 galones de combustible, con lo cual podrían recorrer 6.5 millones de kilómetros, lo que les permitiría viajar 17 veces a la Luna o transitar en 342 ocasiones la red vial total de 19 mil kilómetros que tiene Nicaragua”, publicó en LA PRENSA en agosto pasado nuestro colega Ludwin Loáisiga, al plasmar lo que hacen los parlamentarios con el combustible que reciben mensual.
Y varios de ellos todavía tienen el descaro de decir que “regalan” combustible a algunas instituciones o personas, y que salen completo (con la megacuota), razón por la cual tienen que poner dinero de su bolsa para comprar diesel o gasolina. ¡Qué cinismo más monumental!
En primer lugar, no regalan lo que no es de ellos porque nunca ha sido de ellos, pues el combustible se compra con los impuestos del pueblo. En segundo lugar, deberían costear su combustible para no incurrir en mayores gastos al Estado, pues con el megasalario que ganan (unos 4,000 dólares) pueden comprar su combustible para servirle a los ciudadanos y no para aprovecharse de los mismos.
Por eso es que varios de ellos ven como jugoso el negocio de ser diputado y ahí radican sus malsanas pretensiones de repetir un período más para sangrar al pueblo. Ya lo hacen el presidente de la República, funcionarios de Gobierno, contralores buenos para nada y magistrados judiciales y electorales que tanto caos le han traído a los nicaragüenses en los últimos años. Sin embargo, a estos zánganos se les puede castigar, sobre todo a aquellos que pretenden reelegirse, sean del partido que sean. Votantes nicaragüenses, en las próximas elecciones está la oportunidad para castigar a los corruptos de saco y corbata que se amparan en la impunidad que les da su inmunidad.
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