Un árbol se convierte en bonsái cuando posee las mismas características de un árbol de su especie con la diferencia de poseer un tamaño notablemente reducido y estar plantado en un plato, según explica Mariela Saballos, arquitecta paisajista y propietaria de Jardines San Ángel.
La palabra “bonsái” es japonesa y su significado literal es: bon=bandeja + sai=naturaleza; consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, reduciendo su tamaño mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza.
Un bonsái no es una planta genéticamente empequeñecida. Se mantiene pequeña dándole forma, podando el tronco, las hojas y las raíces cada cierto tiempo, dependiendo de la especie. Si se cultiva adecuadamente, sobrevivirá el mismo tiempo que un árbol normal de la misma especie, pero si lo hacemos de forma incorrecta, probablemente morirá.
SÍMBOLO DE ETERNIDAD
El arte del bonsái se originó en China hace unos dos mil años, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.
Fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se perfeccionó y evolucionó al arte actual. Desafortunadamente, muchos de los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial.
RECOMENDACIONES
El cuidado y duración de un bonsái depende de la especie de árbol que haya adquirido y su longevidad, pero sí hay cuidados generales, como intercalar un año corte de raíz y al año siguiente poda.
“Para mantenimiento se recomienda cortar la raíz una vez al año y una buena poda una vez al año también”, explica Saballos.
Se deben regar diario o día de por medio, no se debe exagerar con el agua ya que están plantados en recipientes pequeños
Para culminar, Saballos brinda el secreto para mantener los bonsái saludables, todo está en la iluminación. “En Jardines San Ángel tenemos bonsái criados para exteriores y para terraza, dado que son árboles de follaje y frutales deben estar bajo el sol puro hasta terrazas con luz o áreas de interior con una buena iluminación natural, ese es el secreto”.



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