¡Ay, mamá!
Un francés decide ir a la selva a conocer animales salvajes y contrata a un guía mexicano. Cuando estaban en la selva sale una bestia negra y muy salvaje. Entonces, el mexicano se echa a correr despavorido y el francés le empieza a gritar: —¡Esperra, esperra! El mexicano le contesta: —¡No, no es perra, es una pantera!
Ver en la versión impresa las paginas: 2