RADIOFRECUENCIA
La técnica más recomendada cuando la paciente necesita disminuir ciertas zonas de su cuerpo en poco tiempo es la radiofrecuencia. «Este procedimiento consiste en usar ondas magnéticas que trabajan a diferentes profundidades del tejido graso, permitiendo atravesar la dermis sin dañarla y acceder a las capas más profundas de la piel», explica Reyes.
CÉLULAS GRASAS ¡AFUERA!
La experta explica que el objetivo fisiológico de la radiofrecuencia es lograr una combustión de las células grasas que —por distintos factores— han sido sometidas a un crecimiento no adecuado, y por ende causan celulitis. «Dichos factores pueden ser endógenos (internos) o exógenos (externos), o bien puede existir un factor hereditario; este último tiene gran relevancia porque la aparición de la celulitis y flacidez no está relacionada precisamente con el sobrepeso, es decir, hay muchos casos de mujeres que son delgadas y padecen de celulitis hasta en un tercer grado», explica. Es importante destacar que a diferencia de técnicas quirúrgicas —como la liposucción— el mismo cuerpo mediante el sistema linfático, se encargará de eliminar lo que no es útil en nuestro cuerpo drenándolo por el intestino; significa que las células grasas que se eliminen por la combustión que causa la radiofrecuencia serán eliminadas mediante las heces.
CANDIDATAS
Para someterse a dicha técnica se debe realizar una evaluación física de la paciente para detectar el grado de celulitis y flacidez que padece y de esta manera saber cuáles son las causas que la originan. «Ya realizado este primer paso, y además conociendo su historial clínico y familiar, se realiza un tratamiento personalizado tomando en cuenta sus necesidades e incluso capacidades económicas».
Keylla Ballesteros.