“Me gusta ser La Gordita de Oro”

La Gordita de Oro, como a ella le gusta que la llamen, se presenta hoy en el Teatro Nacional como invitada especial del Ballet Macehuatl. Lleva 45 años cantando, aunque ya no como en los años sesenta y setenta, cuando hacía hasta cuatro presentaciones a la semana. Mucha gente que la escucha le dice que su voz está aún mejor que en esos tiempos. Hoy cantará El hierbero y dos canciones más, pero no verá al público, como lo hacía en aquellos años.

POR HILDA ROSA MARADIAGA C.

Fotos de LA PRENSA /Archivo

La Gordita de Oro, como a ella le gusta que la llamen, se presenta hoy en el Teatro Nacional como invitada especial del Ballet Macehuatl. Lleva 45 años cantando, aunque ya no como en los años sesenta y setenta, cuando hacía hasta cuatro presentaciones a la semana. Mucha gente que la escucha le dice que su voz está aún mejor que en esos tiempos. Hoy cantará El hierbero y dos canciones más, pero no verá al público, como lo hacía en aquellos años.

¿Cómo se siente cuando está en el escenario?

Bueno, yo no miro nada ni a nadie, voy viendo una bujiíta y luego otra. Si veo al público es mentira, no canto, me comienza a temblar todo. A veces miro, saludo a alguien pero aparto la vista rápido.

¿Siempre ha tenido estos nervios?

No. Eso es de un tiempo para esta parte. El tiempo va pasando y uno no tiene la misma concentración mental.

Esta es su tercera presentación en lo que va del año, pero estuvo un tiempo inactiva…

Es que estuve trabajando como concejal, tenía el tiempo bastante corto y sin embargo hacía mis trabajitos.

¿Ha sido su único paso por la política?

No había estado nunca, tuve la oportunidad y lo hice. Dios me dio la oportunidad, el equipo que yo iba y la oportunidad que me dio el pueblo.

¿Siempre ha sido sandinista?

Gracias a Dios. Pero como artista mi arte no tiene credo político, como artista voy a cantar donde me llaman, donde sea, nunca me han oído hablar de política, hasta hace un tiempo que me metí.

¿Desde cuándo es la Gordita de Oro?

Me bautizaron así en el programa de Luis Méndez, los Nuevos Valores de Radio Mundial. Comencé en 1966 en el programa Atardecer tropical de Gustavo Latino como aficionada y cuando pasé a los Nuevos Valores ya todo fue triunfo.

¿Nunca le molestó que le dijeran gordita?Me siento feliz porque con eso me identifico. Las gorditas somos preciosas, vos ves las caritas de las gorditas y son lindas, no te digo que la mía sea preciosa, la gente le ve a uno los pros y los contras. Me gusta más cuando me dicen Gordita de Oro que Marina Cárdenas.

¿Cuál fue su época de oro?

Para mí todo el tiempo ha sido época de oro. Todo el tiempo el pueblo me tiene en un lugar, me quieren, me estiman, me valoran, tengo un gran respeto del pueblo.

¿Tuvo muchos enamorados en sus tiempos de juventud?

Uhhh… montononones, pero nunca fui dada a que me incomodaran mi vida en esa forma. Me había casado a los 23 años, estaba “tiki mao”, lista, servida de moño y sentada. Claro que a uno le gusta que le digan cosas bonitas, pero yo prefería mejor apartarme que buscar problemas, sin embargo, me los encontraba porque había mujeres celosas que creían que uno andaba ahí parando el ojo, pero yo siempre andaba con mi esposo, él no me dejaba sola.

¿Hay alguna anécdota con esas mujeres celosas?

Una vez una mujer me quiso pegar en el night club El buen amigo. Estaba en Carretera Sur, era de prestigio, cinco estrellas y ahí canté con grandes estrellas internacionales. Esa noche estaba cantando y un hombre del público me gritó: “Te amo”, “te adoro”, la mujer se puso de pie reclamando al hombre y cuando yo iba saliendo, me quiso pegar…

¿Cómo fue su relación con su esposo?

Fui casada dos veces. Mi primer matrimonio fue precioso. El primer amor dicen que deja secuelas terribles, a mí no me dejo secuelas, me dejó grandes recuerdos, preciosos, que cuando me acuerdo hasta me estremezco. Era mayor que yo, cuando nos conocimos tenía 45 años y yo 23, pero siempre nos amamos.

¿Por qué se separaron?

Le agarró un tiempo por tomar y decir que yo me iba a divorciar, que lo iba a dejar. Locuritas de señor. Y era mentira, yo me sentía feliz y muy bien con él. Después vi que no se preocupaba ni por él y yo dije “ni por mí tampoco se va a preocupar”.

¿Y el segundo matrimonio?

Él era menor que yo. No fue una buena experiencia.

¿Cómo anda su salud?

Voy bastante bien. El Señor me ha dado la salud. Me caí boca abajo y se me reventó algo dentro del estómago, tuve vómitos de sangre y estuve hospitalizada cuatro días, pero estando con Dios todo viene por añadidura.

¿En aquellos tiempos eran bien pagados los artistas?

Claro que sí. Como aficionada ganaba 100 córdobas por una canción, y eso era mucho dinero. Hacía hasta cuatro presentaciones y ganaba 500 pesos, lo que ganaba un ministro.

Y ahora, ¿de qué vive Marina Cárdenas?

Vivo del arte. Y también el gobierno nos apoya un poquito.

La Prensa Domingo

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