Celso Antonio Berríos, de 18 años, perdió la vida de dos balazos en la espalda propinados por integrantes de una pandilla que lo atacaron cuando éste estaba a la entrada de su casa en el barrio Santa Ana Sur, Managua.
El hecho ocurrió la noche del pasado sábado cuando la víctima conversaba con una sobrina y una prima.
La Policía de la Segunda Delegación investiga el homicidio y hasta la tarde de ayer no había personas detenidas, solo señalamientos de que los autores supuestamente fueron: Jonathan de Jesús López, alias “Tumarri”; Bismarck García, alias “Aló”; Francisco Salazar conocido como “El Tico” y Nelson Antonio Pavón Morales, alias “Naquin”.
La denuncia que hicieron los parientes de la víctima indica que Berríos estaba afuera de la casa de su prima Norma Solórzano y una sobrina.
La casa está ubicada de la Iglesia Santa Ana, dos cuadras al norte y una y media abajo.
De pronto de sentido norte a sur apareció un grupo de entre ocho a 10 sujetos, algunos con arma hechiza y otras con arma industrial.
Según la denuncia, a la cabeza de los sujetos estaban “Tumarri” y “Aló” y dispararon varias veces contra el joven y los otros presuntos pandilleros también lo atacaron.
Las muchachas que acompañaban a la víctima se refugiaron en su casa, el muchacho huyó al sur a la tercera casa.
La balacera dilató como dos minutos, según los quejosos, cuando los tipos huyeron los pobladores salieron de sus casas y vieron a Berríos tirado boca abajo y ensangrentado en una acera.
OTRO CASO
En la cuarta etapa del barrio Nueva Vida, en Ciudad Sandino, fue encontrado sin vida ayer por la mañana Everth Quintanilla Pérez, de 46 años, habitante de la tercera etapa.
Debido a que tenía dos meses de andar tomando licor pensaban que se había quedado dormido, pero al ver que no reaccionaba le dieron vuelta al cadáver y le vieron lesionado el rostro y la cabeza.
Fue llevado por sus parientes al hospital de ese municipio y al ser remitido al Lenín Fonseca murió en el camino.
Los parientes no tienen sospecha quienes lo golpearon, solo recuerdan que las amistades lo aconsejaban que no anduviera a altas horas de la noche en la calle.
La Policía llegó al domicilio de la víctima y trasladó el cadáver a Medicina Legal.
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