California/ EE. UU./AP
Una trabajadora de rehabilitación se escucha en una grabación recientemente divulgada cuando dice a un operador del servicio de emergencias 911 que Lindsay Lohan la golpeó, y le exige a la actriz que empaque sus pertenencias para marcharse, tras una discusión en diciembre.
La trabajadora, Dawn Holland, le dijo al despachador que Lohan estaba con otras tres chicas que fueron sorprendidas cuando salían del centro de rehabilitación para adictos a una hora no autorizada.
Las autoridades divulgaron la llamada ayer viernes, tres días después de que los fiscales anunciaron que no acusarían a Lohan de un delito menor por lesiones argumentando evidencia insuficiente.
La Policía fue a investigar el llamado de Holland en las instalaciones del Centro Betty Ford en el este de Los Ángeles el 12 de diciembre.
LA HISTORIA
Lohan también se escucha en la llamada, diciendo que Holland “me está volviendo loca”.
Se escuchan Lohan y Holland cuando se gritan una a la otra durante toda la llamada, de seis minutos.
La Policía recibió una llamada telefónica de una instalación del Centro Betty Ford en Palm Desert aproximadamente a la 1:00 a.m. del 12 de diciembre, después que una trabajadora acusó a Lohan de haberla herido durante un altercado.
La empleada Dawn Holland habló después sobre el incidente en entrevista con TMZ —sitio en internet especializado en noticias sobre espectáculo y celebridades—, y fue despedida por violar los reglamentos sobre confidencialidad de los pacientes.
Lohan estaba cerca del final de su internamiento de tres meses para rehabilitación, ordenado por una Corte, después de violar su libertad condicional a raíz de un caso en que se le sorprendió conduciendo en estado de ebriedad en el 2007.
Los fiscales habían buscado que se ampliara la investigación por parte de las agencias policiales que respondieron al llamado, pero a fin de cuentas encontraron que no había evidencia suficiente para presentar cargos.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B