Alina Lorío Lira
CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Tres frentes de grandes llamas han devorado hasta la madrugada de hoy 440 hectáreas de bosques de pino maduro y regeneración natural en el municipio de San Fernando, donde los recursos han quedado pocos para la magnitud del problema.
Han hecho un solo frente unas 100 personas entre brigadistas voluntarios, funcionarios de la alcaldía de San Fernando, con su alcalde y vice alcaldesa al frente, efectivos de la Policía Nacional, técnicos del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).
Dos de los frentes se iniciaron casi a la misma hora. El incendio forestal inició este viernes a las 9 y media de la mañana en el sitio conocido como La Quesera, en la propiedad de Reynaldo Sandoval. El otro incendio fue detectado una hora después en Río Arriba San Fernando. El tercer incendio se produjo producto del segundo, que se originó en el sitio de San José; todos se localizan dentro del área protegida Reserva Natural Dipilto-Jalapa.
Las largas lenguas de fuego continúan extendiéndose hacia los sitios de La Explosión, Las Camelias, Santa Clara y frontera con Honduras, los cuales han rebasado la voluntad y capacidad humana de controlarlos.
Los brigadistas de las comunidades de Orosí, Santa Rosa, El Prado, San Nicolás, Las Camelias, Las Puertas, Apalí Viejo y El Amparo han topado en el cansancio para apagar el fuego, aún sin agua para saciar la sed y sin alimentos para continuar en la lucha por controlarlos; días antes habían apoyado la labor de control de otro incendio, que continúa activo en El Aguaran, municipio de El Jícaro.