Gracias a nuestro amigo Alberto Gómez Font, de la Fundación del Español Urgente (Fundeu) en Madrid, España; les traigo hoy un resumen de algunos de los principales cambios que la Real Academia Española incluyó en su última Ortografía el año pasado.
Algunos están muy molestos con estas modificaciones, otros están felices. Opiniones encontradas hay sobre el tema porque la lengua es un fenómeno vivo, inquieto, cambiante que nosotros mismos día a día vamos transformando.
Ese espíritu dialéctico hace que lo que “fue ayer, ya no será”, y por eso considero importante dar a conocer algunos de estos cambios para que estemos actualizados. Por razones de espacio será en dos entregas.
Lo primero que les puedo decir es que lo correcto desde ahora es escribir cuórum, execuátur, cuadrivio, cuark y cuásar. Las q se fueron a bolina.
Se prefieren con k las siguientes palabras: alaskeño-a (de Alaska), bikini, euskera, harakiri, Irak, kamikaze, kimono, kinesiología, kinesiológico, kinesiólogo, kinesi(o)terapia y póker, entre otros ejemplos.
Mientras que en otros casos se recomienda escribir con qu las palabras siguientes: neoyorquino, queroseno, querosén, querosene y querosín, quiosco, quiosquero.
Se prefieren las formas acabadas en -i en vez de y como en: bonsái, paipái, samurái, cui.
También en las castellanizaciones de palabras extranjeras como: curri, panti, sexi, ferri, bodi, rali.
Esta norma se extiende también a los hipocorísticos: Mari, Cati, Toni, Dani etc.
En castellano ninguna palabra podrá llevar -y en posición final de palabra, salvo que se trate de que la sílaba última sea un diptongo como ocurre con: ley, grey, rey, bocoy, ay..
También se escribirán con i las siguientes palabras: géiser, licra, gais (plural de gay), espráis (plural de espray), disyoqueis (plural de disyóquey), poneis (plural de póney) y yoqueis (plural de yóquey).
La conjunción o se convierte en u también en los casos en que la palabra que sigue a dicha conjunción es una cifra que se lee o se pronuncia con o: 60 u 80; 7 u 8.
Se recomienda eliminar el grupo ng al final de palabra: cáterin, campin, castin, márquetin, pirsin.
Todas las secuencias de dos vocales iguales podrán escribirse con la contracción en una sola vocal, siempre que se cumplan los requisitos siguientes: ambas vocales sean átonas. Que la contracción no dé lugar a una palabra distinta en su significado.
Con el elemento compositivo bio- nunca se producirá la contracción, pues la supresión de la o puede dar lugar a que tal elemento se confunda con el prefijo bi-. Con el prefijo co- debe mantenerse la secuencia vocálica: cooficial, coopositor, coorganizar.
Se mantiene siempre la secuencia -oo- en las voces con los elementos compositivos zoo-, noo- y oo-: zoología, azoospermia, noosfera, oosfera, oogénesis, etc. La secuencia -uu- solo se encuentra en las palabras duunviro y duunvirato; esta secuencia no se contrae.
Dado lo anterior se recomienda, por tanto escribir así estas palabras: contranálisis, contrargumentar, contratacar, ultratlántico, relegir, restructurar, restrenar, prestreno, requetestúpido, teleducación, sobresfuerzo, antinflamatorio, antimperialismo, antincendios, autobservación, euroccidental, fotoxidación, macroperación, proccidental y Mariantonia.
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