MÉXICO /AP
Medios de comunicación mexicanos firmarán un inédito acuerdo para la cobertura informativa de la violencia del narcotráfico, que en los últimos años ha ido en aumento en algunas zonas del país y ha alcanzado a la propia prensa.
El acuerdo fue avalado por unos 40 medios, incluida la cadena Televisa, y propone criterios editoriales para la cobertura de la violencia del crimen organizado en un intento de no propagar «el terror» entre la gente e impedir que la prensa se convierta en instrumento involuntario de la propaganda de las organizaciones.
Los firmantes aceptan evitar el lenguaje y la terminología del crimen organizado, además de «omitir y desechar información que provenga de los grupos criminales con propósitos propagandísticos».
En los últimos años, los carteles de las drogas han utilizado como estrategia dejar mensajes escritos en cartulinas o incluso en los cuerpos de sus víctimas.
Los medios se comprometen a presentar la información «en su contexto correcto y en su justa medida», así como explicar la situación real del problema de la violencia.
El acuerdo señala también que cada medio establecerá protocolos y medidas de seguridad para sus periodistas que cubran hechos relacionados al crimen organizado.
Se sugiere como medidas de protección «no firmar las notas sobre estos temas, hacer notas y coberturas conjuntas con otros medios y no hacer reportes en vivo desde las zonas más violentas».
Desde hace varios meses algunos medios escritos en México decidieron dejar de firmar algunas notas relacionadas con el narcotráfico, como medida de protección.
La violencia del crimen organizado y el narcotráfico ha dejado más de 35.000 asesinados desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas.
El 2010 ha sido el año más violento con más de 15.000 víctimas.
Los relatores sobre libertad de expresión de la ONU y de la OEA han advertido que México es el país más peligroso para ejercer el periodismo en las Américas y que se ve una «alarmante» violencia contra los periodistas, que tiende a intensificarse.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos ha registrado el asesinato de 65 periodistas desde el año 2000.
Además, en los últimos cinco años ha dado cuenta de 17 atentados contra medios de comunicación y la desaparición de al menos 12 reporteros.