Don Simeón Úbeda escribió un libro donde recopiló muchas historias vividas al lado del padre Odorico D’Andrea, con quien estuvo hasta el día de su muerte. LA PRENSA/F. RIVERA

Colaborador de padre Odorico publica libro

Las obras de progreso impulsadas en San Rafael del Norte, La Concordia y Yalí por el venerado sacerdote Odorico D’Andrea fueron recogidas en el libro Alabado sea Dios, así sea, escrito por don Simeón Úbeda Úbeda.

CORRESPONSAL/ JINOTEGA

Las obras de progreso impulsadas en San Rafael del Norte, La Concordia y Yalí por el venerado sacerdote Odorico D’Andrea fueron recogidas en el libro Alabado sea Dios, así sea, escrito por don Simeón Úbeda Úbeda.

Don Simeón, secretario, acordeonista, enfermero, asistente personal del padre Odorico, albañil, carpintero, se animó a escribir el libro inducido por su primo, el doctor Jesús Miguel (Chuno) Blandón y su esposa, Miriam Palacios.

Úbeda cuidó hasta las últimas horas de su vida al querido sacerdote Odorico D’Andrea, en proceso de canonización y beatificación. El libro dedicado al 21 aniversario del fallecimiento del padre Odorico lo comenzó a escribir hace cinco años, después de haber comprado una computadora, una grabadora y una cámara fotográfica, y lo presentó el pasado 5 de marzo, fecha en que nació el fraile.

“Yo andaba vendiendo pan, aquel mayo de 1953, por las dos únicas calles de mi pueblito, San Rafael del Norte; llegué a ofrecerle el producto al padre Odorico, pude observar aquel hombre humilde y entregado al servicio de Dios. Inmediatamente le dije que quería trabajar con él; al poco tiempo le formé un coro para la misa de Ángeles. El padre Odorico me enseñó a leer y cantar en latín”, recuerda don Simeón.

MOMENTOS DIFÍCILES

“El padre hablaba bajito, como era su tamaño, pero fue capaz de reconciliar y acercar a aquellos hombres flacos, agotados por la guerra, barbones y de pelo largo, que pusieran su fusil cañón abajo y en sus hombros se abrazaran y dieran la mano. Eso solo Odorico lo logró en plena guerra, fue el único caso y hay que recordar que Jinotega cargó en sus montañas con el peso del 80 por ciento de la guerra fratricida de los años ochenta”, explicó don Simeón.

Aseguró que el padre Odorico perteneció a la nobleza italiana, pero se despojó de su fortuna y herencia convirtiéndola en escuelas, parroquias, proyectos de agua y saneamiento, casas para la gente pobre, electrificación rural, dispensarios médicos, cooperativas y colectivos de costuras de varones y mujeres del campo en San Rafael del Norte, Yalí y La Concordia.

Departamentales padre Odorico San Rafael del Norte archivo

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COMENTARIOS

  1. Al lado de un santo
    Hace 15 años

    Don Simeon Ubeda, mejor conocido como Simeoncito en San Rafael del Norte, es la persona idonea para hablar del Padre Odorico. Aunque el Padre fue una persona transparente, mas bien diria yo, angelical, de sobra conocido. Pero don Simeon tiene meritos ganados de sobra para dejarnos por escrito y el libro sea testigo del legado y santidad del humilde Padre Odorico.
    Recuerdo muy bien a Simeoncito de monaguillo, recogiendo la limosna, cantando, en las procesiones, siempre ayudando al Padre.

  2. Norman Alegria
    Hace 15 años

    Saludos Don Simeon desde Canada.

  3. Juana Salguera
    Hace 15 años

    El contenido dle libro esta lindo, los que somos de San Rafael nos remontamos a esos lindos momentos que vivimos con la compañia dle Padre, sigamos difundiendo la memoria del Padre y rogemos por su Beatificacion.
    Adelnate Tio que la Segunda edicion sera buenisima

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