CORRESPONSAL/CHONTALES
Custodiado por agentes de la Policía ingresó a las instalaciones de la Universidad Popular de Nicaragua (Uponic), Juigalpa, el ingeniero Hulasko Meza Soza, vicerrector, para oficializar la destitución del director administrativo de la sede de Juigalpa, Yader Fernández y otros funcionarios de menor rango que se rehúsan a reconocer a las nuevas autoridades.
Meza explicó que Fernández cayó en desobediencia administrativa de las decisiones bajadas por la doctora Olga Soza Bravo, rectora general, la que nombró como nuevo administrativo de la sede de Juigalpa al licenciado Julio Vílchez, considerado un histórico colaborador de esa universidad.
En un comunicado la rectoría nacional de esa casa de estudios superiores aclara a los estudiantes que no suscribirán, ni firmarán ningún título profesional, tampoco reconocerán estudios profesionales dirigidos, promovidos, supervisados o ejecutados por ex funcionarios de esa universidad particularmente los encabezados por la exvicerrectora administrativa Xochitl Meza Soza.
Tras la notificación del ingeniero Meza Soza, el licenciado Yader Fernández se negó a brindar declaraciones y solo se limitó a decir que existe un juicio y según él no hay sentencia firme que les dé la potestad para destituirlo del cargo.
NO HAY SOPORTES
De acuerdo con una publicación en el sitio web de la Uponic, el conflicto está ligado al requerimiento de esa rectoría que le ha exigido a la exvicerrectora administrativa, para que rinda cuentas por un monto de 300 mil dólares, cuyos gastos no tienen soportes consistentes.
Hulasko Meza Soza mandó de vacaciones al vigilante para evitar que siga acatando las orientaciones del licenciado Fernández, que junto a otros funcionarios de la sede Juigalpa que apoyan a la licenciada Xochitl Meza Soza, se encerraron en una oficina de donde fueron retirados en horas de la tarde.
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