SAN JOSÉ/AFP
El expresidente y premio Nobel costarricense Oscar Arias fue calificado como un arrogante, egocéntrico y Don Juan que “parecía ser un hombre que se creía por encima de los demás”, según cables de la diplomacia estadounidense filtrados por WikiLeaks al diario La Nación.
Los diplomáticos estadounidenses transmitieron a Washington perfiles del expresidente Oscar Arias, de su hermano Rodrigo (a quien calificaron como “el poder detrás del trono”) y de la actual presidente Laura Chinchilla, a la que definen como una “tecnócrata competente”.
Los perfiles están redactados con un estilo y un enfoque más cercano a la amenidad y ligereza de un artículo periodístico de un semanario, y dejando de lado la sobriedad y profundidad esperada de un análisis político.
En la campaña electoral de 2006, cuando Arias se impuso ajustadamente a Ottón Solís, el premio Nobel según la embajada fue víctima de “su famosa arrogancia”. La arrogancia “apareció una y otra vez en entrevistas, cuando él se declaró el ganador y se comparó con John Kennedy”, afirma uno de los cables de la embajada.
Otro cable, de junio de 2008 destaca el “descomunal ego de Arias”, e incluye una frase del analista político local Constantino Urcuyo, para quien Arias, “si va a un bautizo quiere ser el bebé, si va a una boda quiere ser la novia y si va a un entierro quiere ser el muerto”.
Los aspectos más cercanos a la vida privada ya habían sido abordados en febrero de 2006 por el entonces embajador Mark Langdale, quien escribió que “pese a su porte flemático y lúgubre, Arias goza de una reputación de ser Don Juan”.
En cuanto a Chinchilla, la embajada siempre la definió, tanto en cables transmitidos en 2006 (antes que asumiera una de las vicepresidencia) como en 2010 (ya electa jefa de Estado), como una “tecnócrata competente que se rodeó de consejeros expertos”.
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