CORRESPONSAL/GRANADA
Aguas putrefactas con un manto de basura, botellas plásticas y todo tipo de desechos se puede apreciar en la mayoría de los cauces de la ciudad de Granada, lo que es un caldo perfecto para criaderos de zancudos y otros focos de contaminación ambiental.
Debajo del puente conocido como El Diablito, ubicado entre los sectores La Islita, la Otra Banda y la Otra Bandita, pasa el arroyo que cruza toda esa zona, el que luce atascado de aguas oscuras y hediondas.
Los pobladores que habitan en esa zona al ser consultados dijeron que esas aguas sucias corren hacia el puente Los Dardanelos y van a parar directo al Lago Cocibolca.
“Es un zancudero por la noche y aunque algunas personas no lanzamos basura en el cauce hay otras familias que sí lo hacen”, explicó Carmen Rosales, quien dijo que toda su vida ha vivido en ese barrio y la situación es la misma.
SOLO UNA VEZ AL AÑO
El director de servicios municipales, William Martínez, dijo que los arroyos se limpian una vez al año y se tarda más en limpiarlos a que la gente los vuelva a llenar de basura.
Explicó que incluso falta aplicar multas contempladas en la Ley de Delitos Ambientales, pero eso le corresponde a otras áreas de la municipalidad.
El alcalde de Granada, Eulogio Mejía, expuso que es la falta de educación de los pobladores lo que provoca este feo panorama.
Dijo que es un reto para las autoridades mantener el equilibrio ambiental en la ciudad para preservar las bellezas naturales que posee. “Cuando inician las primeras lluvias, si no se tiene limpios esos arroyos, toda esa basura va a parar a las costas del lago”, dijo.
“Por eso es que nuestras costas las tenemos bastante contaminadas con aguas servidas que caen a las aceras, cunetas y cauces”, dijo Mejía.
Los arroyos y los tragantes de las esquinas por ahora están muy sucios y según Martínez antes de la semana mayor deben ser limpiados por la cuadrilla de la municipalidad.
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