El amigo lector, doctor en siquiatría Ramiro Argüello Hurtado, me pide que escriba algo sobre de Yocasta, personaje de la mitología griega que da su nombre al “complejo de Yocasta”, el cual entiendo que es lo opuesto al complejo de Edipo, que significa la atracción sexual del hijo por la madre. O sea que el complejo de Yocasta es la atracción sexual de la madre hacia el hijo. Yocasta era la esposa de Layo, rey de Tebas. Ella da a luz un hijo varón. Según la costumbre Layo consulta a los dioses el destino que deparan para su hijo y el oráculo sólo dice que ese hijo lo ha de matar.
Para evadir tan terrible destino, el rey Layo ordena a un sirviente que lleve al recién nacido a un bosque, y lo mate, pero el criado no se atreve a cometer el asesinato infanticida. En cambio perfora los talones del bebé, lo deja colgado de un árbol y muestra a su amo las manos manchadas de sangre, para hacerle creer que ha matado a la criatura.
Unos cazadores encuentran al bebé y lo llevan al rey de Corinto, Pólibo, quien lo acoge, le sana las heridas y lo llama Edipo (que significa “el de los pies inflamados”). De acuerdo con su esposa, Mérope, Pólibo cría a Edipo como si fuera su hijo.
Edipo crece como un príncipe pero no faltan personas que le dicen que él no es hijo de Pólibo y Mérope. A Edipo lo angustia la duda y pide a los dioses que le aclaren su situación. Entonces el oráculo le dice que matará a su padre y tomará a su madre como esposa. Horrorizado por tan funesto anuncio, Edipo decide marcharse lejos pensando que de esa manera no se podrá cumplir la profecía, pues él cree que Pólibo y Mérope son sus padres.
En un cruce de caminos Edipo se encuentra con tres hombres que viajan en un carruaje y casi lo atropellan. Pelean, Edipo mata a uno de ellos y los otros dos huyen. El muerto es Layo, rey de Tebas y padre de Edipo, pero este no lo sabe y sigue su camino. Llega a las cercanías de Tebas, donde merodea una esfinge (monstruoso ser que tiene cara de mujer, cuerpo de león y alas de buitre) que causa grandes desgracias a los tebanos.
La esfinge hace preguntas enigmáticas a los viajeros y mata a los que no dan la respuesta exacta. A Edipo le pregunta cuál es el ser que de mañana anda en cuatro pies, a mediodía en dos y por la noche en tres. Es el hombre, responde Edipo, que después de nacer gatea en cuatro pies, al crecer anda en sus dos pies y al envejecer se apoya en un bastón para caminar. La esfinge enloquece de rabia, se arroja de una inmensa roca y se mata. Agradecidos con su libertador, los tebanos nombran a Edipo su rey sustituto y lo casan con la reina Yocasta, viuda de Layo. Se cumple así la profecía: Edipo ha matado a su padre y se ha casado con su madre.
Algún tiempo después el adivino ciego Tiresias revela a Yocasta y Edipo la terrible verdad. Abrumada por el dolor y la vergüenza Yocasta se suicida, colgándose del cuello, y Edipo se arranca los ojos. Edipo huye y se convierte en un mendigo, pero lo acompaña su hija menor que es también su hermana, Antígona.
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