Me ha resultado simpático ese dicho que al menos yo lo interpreto como que no es necesario esperar a que las cosas sucedan cuando ya está claro que no pueden resultar de otra manera. ¿Para qué esperar el correo si antes de que llegue la carta voy a llegar yo?, podría ser la explicación.
Yo lo recuerdo cada vez que escucho a los representantes de la comunidad internacional decir que “si hay fraude en las elecciones de noviembre van a revisar la cooperación con Nicaragua”. Prácticamente todos los cooperantes dicen eso, algunos en público otros solo en privado, pero cada vez que lo escucho yo pienso ¿Y para qué te escribo si llego el martes?
¿Cómo es posible esperar que las elecciones sean limpias como quieren los cooperantes y la inmensa mayoría de nicaragüenses cuando para comenzar el candidato a la Presidencia de la República del Frente Sandinista, el compañero comandante pueblo presidente Daniel, es un candidato inconstitucional?
Pero además, los señores que están organizando estas elecciones están usurpando sus cargos porque ya se venció, hace más de ocho meses, el período para el que fueron electos. O sea, tan válido es que organice las elecciones Roberto Rivas Reyes como que las organice Clodomiro el Ñajo y seguramente si las organiza Clodomiro nos van a salir más baratas.
Otra cosa: el irregular proceso de cedulación en el que están robándole a la gente 300 córdobas para entregarle la cédula. Están robando porque la Ley no autoriza ese cobro. Pero además han creado ciudadanos de primera, segunda y tercera clase. A los de primera, los orteguistas, se las dan gratis. A los de segunda se las dan sacándoles 300 córdobas del bolsillo y los de tercera son los millones de nicaragüenses que no tienen esos 300 córdobas.
Encima de todas esas zanganadas, los usurpadores niegan el derecho a la observación electoral nacional y se niegan a permitir la observación internacional. Ya lo he dicho antes, se niegan a la observación porque no quieren que nadie los vea robándose la voluntad popular.
Pero si todavía creen que tienen que esperar hasta noviembre para decidir si hay fraude o no, sólo basta leer una carta que el Consejo Supremo Electoral ha enviado a diferentes instituciones, entre ellas LA PRENSA, con la que adjuntan copia de varias páginas del libro Historia Viva, de Hillary Clinton, en donde la actual Secretaria de Estado denuncia “la irracionalidad de la decisión partidaria” de cinco jueces conservadores de la Corte Suprema que, cinco votos contra cuatro, ordenaron detener el recuento de los votos del estado de Florida en el año 2000, dándole la victoria a George Bush. Lo que leo yo entre líneas es que el CSE argumenta que si en los Estados Unidos se pueden robar unas elecciones, ¿por qué no aquí? Pero la verdad es que a mí me importa un pito que en Estados Unidos se roben las elecciones, lo que no quiero es que se las roben aquí. Si se las robaron o no allá no es problema de los nicaragüenses.
Con todo esto queda claro que si el orteguismo no puede ganar por las buenas va a ganar por las malas, entonces, ¿para qué te escribo si llego el martes?
A los nicaragüenses nos serviría de mucho que la cooperación se condicione a que se permita una observación electoral amplia y efectiva, sobre todo nacional y que gane el que tenga más votos, punto.
eduardo-enriquez laprensani.com
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