El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) tomó distancia ayer de los contralores de facto Lino Hernández y Fulvio Palma, quienes aprobaron una moción para que no se investiguen malversaciones en el Poder Electoral, bajo la administración de Roberto Rivas Reyes.
El secretario nacional del PLC, Francisco Aguirre Sacasa, afirmó que la actitud, sobre todo de Hernández, es “una sorpresa desagradable”, ya que riñe con las posiciones que mantenía en defensa de la legalidad, no así de Palma, quien tiene tiempo de votar en línea con el oficialismo.
Arnoldo Alemán emitió un comunicado en el que establece que no asume “responsabilidades de los discursos y acciones ajenas”, porque “soy responsable de mis actos y mis pensamientos”.
El Comité Ejecutivo Nacional del PLC rechazó “todas las decisiones y actuaciones de estos funcionarios espurios”, propuestos y elegidos por ese partido para esos cargos.
Aguirre calificó de “equivocados” a quienes señalan que la actitud de los contralores de facto se origina en la continuidad del pacto entre el PLC y el partido gobernante, el Frente Sandinista (FSLN).
Aseguró que tanto el PLC como su líder Arnoldo Alemán están inmersos en una campaña política, por lo que deben ser cuidadosos en sus actuaciones, ya que muchos ciudadanos les consideran pactistas y corruptos.
“Seríamos más que estúpidos, más que estúpidos, al recomendarle o darle instrucciones u orientaciones como decimos aquí en Nicaragua, a una persona que en su momento era miembro de nuestro partido, a tomar una acción como ésa, que lo que haría es perjudicar al partido”, dijo Aguirre Sacasa al referirse a la decisión de los contralores elegidos por el PLC.
El parlamentario pidió que Hernández, quien un tiempo fungió como funcionario electoral, brinde una explicación de su actitud en la Contraloría.
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