Querida Nicaragua: Todos conocemos al extraordinario escritor satírico doctor León Núñez, quien últimamente nos ha deleitado con su libro Figuras, figurantes, figurones y figurines.
En la página 303 de este libro me encontré un pequeño artículo que contiene una gran lección para bien gobernar un país. Voy a transcribir algunos párrafos de este artículo. Dice el doctor León Núñez:
“No existe en Nicaragua ningún problema que no haya sido estudiado. Quizás el tema al que se le ha dedicado más tiempo de estudio ha sido el tema de la pobreza. La solución de todos nuestros problemas está contenida en centenares de toneladas de papel que hemos gastado a partir de 1990. Y a la par de las toneladas de papel está la contabilidad de las ‘toneladas’ de dinero que se han ‘invertido’ en la búsqueda de tales soluciones”. Todo el entrecomillado pertenece al libro del doctor Núñez. Aquí va otro párrafo:
“Yo creo que debemos ser más prácticos. Debemos emplear más el sentido común. Volver a las cosas simples; volver a ‘las partículas elementales’”. Cuando al general De Gaulle le preguntaron en 1958, recién llegado al poder en Francia, sobre cuál iba a ser la política económica de su gobierno, y le señalaron las posiciones de varios ‘genios’ de la economía mundial, manifestó que no los conocía; que él iba a aplicar un principio de economía muy antiguo: que no hay que gastar más de lo que se gana.
Este principio se puede traducir, continúa diciendo el doctor Núñez, en el mejor consejo que puede recibir un gobierno: que no debe gastar más de los ingresos que percibe. Hay que eliminar la gravísima enfermedad del déficit fiscal, causado en parte por la pésima costumbre gubernamental de repartir ‘beneficios’ —el dinero del pueblo— para comprar ‘conciencias’ con el objetivo de conservar la clientela política. Un ejemplo: el nombramiento masivo de empleados fantasmas, de asesores que no asesoran nada ”.
“Sentado el principio que recordó el general De Gaulle —criticado por muchos porque se decía que era un principio de economía doméstica— el futuro gobierno además de ser incansable en la lucha contra la corrupción, debe profundizar la democracia política, fortalecer la libertad económica, la libertad de empresa, la iniciativa individual, que son elementos claves del crecimiento económico y cuyo logro tempranamente más visible sería la aparición de una clase media fuerte e independiente del poder político”.
Y luego el doctor Núñez se refiere a esos grandes estudios y cifras estadísticas que cuestan miles y miles de dólares para estudiar el fenómeno de la pobreza y combatir la misma. Regados por todos los países pobres del mundo hay centenares de técnicos, devengando enormes salarios en dólares, que luego presentan cienes de páginas con estudios, análisis y recomendaciones para combatir la pobreza. El doctor Núñez lo expresa así:
“Las nuevas autoridades deben abstenerse de gastar millones de dólares en la continuación de los ‘estudios de los problemas nacionales’ que desde los escritorios realizan los ‘expertos’. Debemos tener compasión con este pobre pueblo de Nicaragua, ¿alguien conoce la utilidad de tantos estudios?, ¿alguien conoce los frutos verdaderos que produjo el diseño de la estrategia de reducción de la pobreza?”.
Yo comento que no es necesario tanto técnico estudiando la pobreza. Basta con haber sido pobre para conocerla, y que la receta del general De Gaulle es sabia: no se puede gastar más de lo que se gana.
El autor es director general de
Radio Corporación.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A