Bruselas/EFE
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha criticado hoy el «indiscriminado uso de la fuerza» que las autoridades libias han ejercido contra los que se manifestaban pacíficamente contra el régimen de Muamar El Gadafi y que se han saldado con más de 250 muertos.
«Estoy en shock», ha señalado Rasmussen, que ha tildado la carga contra los manifestantes de «indiscriminada» y ha llamado a las autoridades del país a «frenar la represión contra los civiles».
«La libertad de expresión y asamblearia son derechos fundamentales y no pueden negarse», ha añadido.
Rasmussen ha defendido que «solo una verdadera democracia es base suficiente para una estabilidad duradera» y ha advertido en este sentido que «a largo plazo, ninguna sociedad puede ignorar los deseos de su pueblo».
La reacción se suma a la condena de la violencia que han hecho pública los Veintisiete, reunidos hoy en reunión de ministros de Exteriores en Bruselas.