BOGOTÁ/AFP
La guerrilla de las FARC liberó ayer en el sur de Colombia al mayor de la policía Guillermo Solórzano (34 años), secuestrado en junio de 2007, y al cabo del ejército Salín Sanmiguel (25 años), secuestrado en mayo de 2008, quienes se reencontraron con sus familiares en el aeropuerto militar de Bogotá.
- La ex senadora Piedad Córdoba, quien ha mediado en la liberación de los rehenes de las FARC, se había mostrado confiada de que todos los uniformados podrían ser entregados a mediados de año, e incluso pidió autorización para hablar con la guerrilla en busca de un diálogo de paz.
Las últimas liberaciones fueron anunciadas por las FARC como un gesto hacia Córdoba, destituida de su curul en el Congreso en 2010, luego que la Procuraduría la sancionó por considerar que se había extralimitado en su papel de mediadora y tenía vínculos con la guerrilla.
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Solórzano y Sanmiguel, entregados a una misión humanitaria en una zona rural de la provincia de Cauca (sur), llegaron a Bogotá vestidos con sus respectivos uniformes, y de inmediato se fundieron en abrazos con los suyos.
Antes de llegar a Bogotá, en el lugar donde fue entregado, el mayor de la Policía contó a la televisora Caracol que durante los tres años y medio de su secuestro estuvo siempre encadenado, aparentemente porque intentó una fuga. Sin embargo, ni en Cali (500 km al suroeste de Bogotá), el primer punto al que llegaron, ni en Bogotá ofrecieron más declaraciones.
Estas dos personas debían haber quedado en libertad el pasado domingo, pero el operativo para buscarlos falló porque la misión humanitaria, que integran la ex senadora Piedad Córdoba, delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y del Comité Colombianos y Colombianas por la Paz, recibió coordenadas erradas del lugar de la entrega, según dijo el Gobierno.
Sólo el patrullero de la Policía, Carlos Ocampo, quedó en libertad en ese operativo que debía recogerlos a los tres.
La guerrilla había publicado un comunicado más temprano, ayer, aseverando que “desde el momento en que se hizo el anuncio de la liberación (8 de diciembre) no han cesado los combates diarios con el Ejército en la zona donde permanecen” los rehenes, al reiterar su disposición a ponerlos en libertad.
El operativo humanitario contó con la autorización del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que ordenó un cese de acciones militares por 36 horas en la zona para permitir la entrega.
Las liberaciones de Solórzano y Sanmiguel son la última fase de un operativo que comenzó la semana pasada y que permitió, entre el 9 y 11 de febrero, que también los concejales Marcos Baquero y Armando Acuña, así como el infante de marina Henry López, quedaran en libertad.
Tras estas liberaciones, las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla del país con unos 8,000 combatientes, mantiene cautivos al menos a 16 policías y militares a los que considera “canjeables” por sus guerrilleros presos, y a cerca de un centenar de civiles secuestrados por motivos económicos.
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