Las tasas de interés que cobran los bancos por los préstamos que otorgan a sus clientes deberían bajar en pocos meses, al menos ésa es la expectativa del Banco Central de Nicaragua (BCN), luego que tomara la medida de reducir el porcentaje del encaje legal a las entidades bancarias.
Antenor Rosales, presidente del BCN, reconoció que esto es lo que pretenden “provocar” con el nuevo cálculo del encaje legal, cuya nueva medición pasa de ser semanal a catorcenal y diaria.
El cambio significa en la práctica que del 16.25 por ciento pasa a 12 por ciento la obligación (diaria) de los activos que los bancos deben guardar en el BCN como respaldo de los depósitos del público. La decisión entrará en vigencia a partir del 4 de abril próximo.
“En la práctica tiene que manifestarse en esa dirección (bajar las tasas de intereses) y estoy seguro que nosotros con esta medida vamos a empujar a que se logre”, sostuvo Rosales.
Con esto se permitiría que los bancos aumenten la disponibilidad de fondos para créditos en condiciones más accesibles.
Ejemplificó en base al esquema aprobado, que las obligaciones sujetas al encaje legal “alcanzarían la cifra de 3,301 millones de dólares”, por lo cual diariamente deberían los bancos tener “guardados” en el BCN, US$$396 millones en respaldo de los depósitos.
Actualmente ese encaje representa US$539.5 millones.
MAYOR SUPERVISIÓN
Pero la medida igual implica una mayor supervisión sobre los depósitos de los clientes en el Sistema Financiero Nacional, además de nuevas sanciones con multas económicas cuando se incumpla la obligación.
“Serían sancionados (los bancos) si dentro de una catorcena en tres oportunidades no cumplieran con la normativa que acaba de ser aprobada”, afirmó.
Insistió en que si bien se trata de un cambio en la política monetaria y financiera —cuya meta es que este año el crédito bancario crezca un nueve por ciento, y con ello la actividad productiva mantenga el ritmo de crecimiento—, “también se busca asegurar que la cartera se mantenga sana”.
BANQUEROS CON CAUTELA
Jaime Pérez Leiva, gerente general del banco Procredit, dijo a LA PRENSA que la decisión “es bienvenida” y sí debe esperarse una revisión de los intereses de los préstamos de parte del sistema bancario “por cuanto estimula una mayor colocación” de recursos.
Sin embargo, sostuvo que esto depende igual de que exista “una mayor demanda” de los sectores productivos de obtener financiamiento. Pérez Leiva no obstante prevé que de mantenerse “el dinamismo mostrado por la economía” interna, esa demanda se dé y los banqueros deberán responder.

Ver en la versión impresa las páginas: 10 A