Doce años han sido más que suficientes para confirmar que el “socialismo del siglo XXI” es lo contrario de la democracia y del progreso social y económico. Para muestra, allí está Venezuela.
Hace doce años Hugo Chávez Frías tomó el poder y aunque diga que, desde entonces, ha hecho una “revolución socialista” exitosa, los hechos lo desmienten.
Si la “revolución” de Chávez resolviera los problemas de Venezuela, como grita su propaganda, ¿por qué en ese país todavía existen más de dos millones de familias sin una vivienda decente?
Si el “socialismo del siglo XXI” es más eficiente que el capitalismo, ¿por qué la escasez de alimentos se extiende en Venezuela en tanto el presidente Chávez ha expropiado tierras y empresas? Ha confiscado al menos 2.5 millones de hectáreas de tierras productivas, alegando que el Estado “revolucionario” las haría producir mejor y ha sucedido al revés.
Una de las viejas promesas sociales de Chávez, construir suficientes viviendas para los pobres, también ha resultado un engaño. La oposición venezolana, que este enero retornó al Parlamento, denunció la semana pasada que 167 proyectos habitacionales del Gobierno están paralizados y eso significa 80 mil casas inconclusas.
La negligencia y la corrupción corroen por todos lados. Las denuncias precisan que el Estado desembolsó hace rato el 50 por ciento del dinero para algunas construcciones, pero la ejecución apenas alcanza el 2 por ciento.
Nadie puede decir que el “socialismo” ha fallado en Venezuela por falta de fondos o por bloqueos externos, porque ese país sigue exportando petróleo a precios favorables y en el año 2010 el presidente Chávez repartió 13 mil 453 millones de dólares entre naciones con gobiernos que le dan apoyo político, constataron diputados opositores.
El incumplimiento de los planes de vivienda del régimen de Chávez ha sido constante. Lleva 12 años de estar fracasando en ese campo, igual que en muchos otros. En 1999 prometió que cada año construiría 60 mil casas nuevas para los pobres, pero el promedio anual hasta hoy ha sido de 24 mil.
Una investigación del diario El Universal, basada en datos del mismo Gobierno, reveló que durante los años en que aumentaron los precios del petróleo y por ende Venezuela obtuvo más ingresos, fue cuando la administración de Chávez construyó menos casas. Prometió que entre 2005 y 2007 construiría 120 mil viviendas, pero sólo hizo 40 mil, un tercio de la meta.
Venezuela produce 2.47 millones de barriles de crudo por día y Chávez ha sido favorecido por los mejores tiempos en este negocio. El petróleo venezolano, que en 1999 valía 7 dólares por barril, llegó a cotizarse a más de 100 dólares en 2008 y el viernes pasado se ubicó en 87.60 dólares.
Sin embargo, en Venezuela la pobreza continúa echando raíces y el sistema productivo no petrolero está tan dañado que algunos agricultores calculan que hará falta dos generaciones para reconstruirlo, cuando Chávez sea expulsado. El problema es cómo sacarlo, porque también se ha dedicado a matar la libertad y la democracia y, confiado en esto, ya dijo que su reelección en 2012 ya está garantizada.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A