Por Marta Leonor González
Su relación con la poesía nicaragüense nació bajo el signo trágico de Rubén Darío, cuando su compañero de Williams College, Marcel Pallais, declamó Lo Fatal en una fiesta universitaria en 1976.
“Fue a través de mi amistad con Marcel y posteriormente su hospitalidad en Nicaragua que empecé a conocer y apreciar a los poetas de este país. Viajé a Nicaragua la primera vez en enero de 1979 (con una carta de presentación de la editorial Unicorn Press para Pablo Antonio Cuadra), cuando el país se encontraba en plena etapa preinsurreccional en la lucha contra Somoza”, dice Steven F. White, quien lleva más de treinta años hablando de e investigando sobre la poesía nicaragüense.
Se entrevistó con grandes de las letras y lo relata como un encuentro de intensas convivencias y entrevistas importantes. “A partir de ese momento, Nicaragua se convirtió en un hito imborrable de mi vida. Desde San José de Costa Rica (donde yo vivía en la Pensión Villalobos al lado del poeta Álvaro Urtecho) junto a miles de nicaragüenses, llegábamos a la Soda Palace en el Parque Central a esperar la llegada de La Prensa desde Nicaragua a las cinco de la tarde, para conocer los avances de la insurrección popular sandinista. Por eso no entiendo de qué hablan algunos poetas nicaragüenses en la actualidad cuando hacen referencia a una dictadura”.
La hoja de vida intelectual de Steven F. White es extensa; si hay que hablar de Rubén Darío y Pablo Antonio Cuadra, la referencia sobre sus estudios es obligatoria. Traducciones al inglés, compilaciones, ensayos, entrevistas e investigaciones completas de otros autores como Salomón de la Selva, Alfonso Cortés y Carlos Martínez Rivas, entre otros, forman parte de ese mundo que White siente como su segunda patria.
Actualmente se desempeña como profesor del Departamento de Lenguas Modernas de St. Lawrence University, y es miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua desde el año 2000 por sus múltiples aportes a la investigación literaria.
Hace unos días apareció una nueva edición de la poesía ecológica de PAC: Siete árboles contra el atardecer . Antes había salido en inglés en Estados Unidos, ahora los lectores españoles tendrán la oportunidad de conocerla.
PAC EL MAESTRO
Ahora salió a luz en Madrid una nueva edición de la poesía ecológica de PAC: Siete árboles contra el atardecer (y diez poemas más que representan todas las etapas de su poesía). Antes había salido en inglés en Estados Unidos. ¿Cómo ha sido recibida esta poesía en el extranjero?
Esta nueva edición de la obra maestra de Cuadra, publicada por la editorial Veintisiete Letras con fotos de los árboles de Wilmor López, es realmente preciosa. Ya que la ONU ha declarado el 2011 como el Año Internacional de los Bosques, espero que el libro sirva para concienciar a los ecologistas españoles en cuanto a la flora de un continente que Europa despaló durante siglos. La edición bilingüe de la Northwestern University Seven, Trees against the Dying Light (2007), se está usando en las universidades norteamericanas en los programas interdisciplinarios de estudios del medio ambiente. Ha circulado bastante también entre los miembros de ASLE (la Asociación por el Estudio de la Literatura y el Medio Ambiente), una organización basada en los Estados Unidos que poco a poco ha ido reconociendo la necesidad de romper los límites de la lengua inglesa.

¿Cómo llegó a conocer a estos poetas? ¿Estudiarlos le ha influenciado en su propia poesía?
La poesía nicaragüense ha sido una presencia innegable en mi propia poesía, como atestigua Bajo la palabra de las plantas: poesía selecta 1979-2009, publicado por 400 Elefantes en Managua. Yo nací como poeta en Nicaragua en una confluencia de eventos históricos, convivencias y lecturas de libros potentes. Todo es dinámico y evoluciona. El impacto, por ejemplo, de «Canto de guerra de las cosas» no se ha disminuido para nada con el paso del tiempo en cuanto a mis preferencias. Pero voy descubriendo nuevos enfoques críticos para reorientar mi conocimiento de esta obra clásica, de acuerdo, por ejemplo, con las ideas que expresa Paul Virilio en El accidente original: «La ecología geopolítica significaría también lo siguiente: hacer frente a lo imprevisible, a esa Medusa de un progreso técnico que extermina literalmente al mundo entero». Hay una veta apocalíptica en ciertos poemas míos como «Para los no nacidos», «Petróleo & conciencia» y «Poema a un país extranjero». Además, debido a mi interés en el medio ambiente físico, «Palo mudo», un poema menos conocido de Pasos, ahora ha cobrado una nueva vigencia singular en mi propia creación literaria. Bajo la palabra de las plantas reúne unos cien poemas sólo en español en que Steven White, el crítico y el traductor, se presenta como un poeta que pregunta: «¿Es que cada pueblo quiere que su lengua / renazca donde las flores nunca mueren?».
¿De todos los escritores cuál considera su maestro?
De los poetas nicaragüenses, Pablo Antonio Cuadra es para mí un curso intensivo perenne y una fuente sostenible de la cultura y las costumbres de Nicaragua, que me fascinan y me inspiran para escribir poesía y para trabajar en proyectos de ensayos como el que realicé en conjunto con mi esposa, la poeta Esthela Calderón, para la editorial Greenwood, libro que abarca no sólo la literatura, sino también la arquitectura, la comida, el teatro, la música, los deportes, y mucho más. Espero que Nicaragua logre celebrar el centenario del nacimiento de PAC en 2012 con toda la dignidad que esta figura cultural imprescindible merece.
NICARAGUA Y SUS DIÁLOGOS
En sus investigaciones sobre Nicaragua, usted publicó por primera vez en 1992 La poesía de Nicaragua y sus diálogos con Francia y los Estados Unidos, un libro que se convierte en un inevitable punto de referencia en nuestra literatura nicaragüense. ¿Qué le produce muchos años después releer estas conversaciones?
Este libro, que ya apareció en una nueva edición publicada por la editorial universitaria de la UNAN-León el año pasado, es una versión aumentada y más asequible de mi tesis doctoral en inglés. Me produce mucha satisfacción saber que este aporte investigativo sigue siendo de utilidad para los nuevos estudiosos que sepan apreciar la literatura nacional en un contexto más allá de las fronteras del país. Antes de este libro, organicé y publiqué la antología bilingüe Poets of Nicaragua: 1918-1979 con la Unicorn Press en 1982, un libro que resume mi labor como aprendiz de la literatura nicaragüense hasta ese momento. Siempre he sido y seré un buen embajador y firme aliado de la cultura del país que considero como mi segunda patria.
¿Estos diálogos son de alguna manera asimilaciones y rechazos con sus diferencias lingüísticas, culturales, económicas y políticas entre escritores como Pablo Antonio Cuadra y Carlos Martínez Rivas, por citar algunos?
Lo que intento lograr con La poesía de Nicaragua y sus diálogos con Francia y los Estados Unidos es romper el afán tradicional dudoso de estudiar la literatura por medio de la generación, ya que mi estudio se basa en las afinidades intertextuales e intergeneracionales, una especie de árbol genealógico literario. De ahí, las dos agrupaciones Cortés-Cuadra-Martínez Rivas y De la Selva-Coronel-Cardenal. Joaquín Pasos es una figura de enlace por su manera de metabolizar las tradiciones francesas (vía Huidobro) y estadounidenses (a través de Eliot).
Antes de estudiar a otros autores está Rubén Darío, al que ha dedicado muchos estudios, y ha asegurado que «Rubén Darío bien podría considerarse una figura precursora del eco-cosmopolitismo». ¿En qué basa esta afirmación?
Rubén nos ofrece la posibilidad de globalizarnos y vivir como cosmopolitas, o sea, como ciudadanos de un mundo contemporáneo en que las fronteras entre los países carecen cada vez más de sentido. Las zonas bióticas tampoco las reconocen. Combina en su vida y sus escritos descripciones de ecologías tanto rurales como urbanas. Se trata de recuperar el término del cosmopolitismo y considerarlo en un nuevo contexto no como privilegio que pertenece a las clases adineradas. Donde más se aprecia un Darío «eco-cosmopolita» es cuando el poeta evoca sus recuerdos más íntimos de la flora, la fauna, costumbres y tradiciones. Por medio de sus poemas («Reencarnaciones», «Canción de los Pinos», «Tutecotzimí», «Allá lejos») y sus crónicas (sobre todo «El viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical»), Darío en sí se transforma en su propia Mundial Magazine, lanzando al mundo ese paisaje interno.
También en esa tarea por develar la verdadera personalidad del Darío, sus traducciones al inglés ¿qué impacto han tenido?
Rubén Darío: Selected Writings, de la editorial Penguin, incluye poesía y prosa. Se organizó la selección de la poesía de acuerdo con las antologías que el mismo Darío autorizó durante su vida en varios tomos con títulos que provienen de la tercera estrofa del poema «Cantos de vida y esperanza». Según especularon Eduardo Zepeda Henríquez y Pablo Antonio Cuadra, sólo faltaba el volumen que podría haberse llamado «Audaz, cosmopolita». Tristemente, Darío sigue siendo un poeta relativamente desconocido en el mundo anglosajón. Soy orgulloso de mis esfuerzos como traductor de Darío. Quería perseguir una forma en inglés que conservara algunos de los efectos prosódicos formales de los poemas originales. Creo que mis traducciones despertaron bastante interés en un sector de la academia cubano-americana que son defensores de Martí por encima de Rubén por motivos nacionalistas y estéticos. Donde hubo una recepción especialmente cálida fue en el congreso «Rubén Darío: noventa años después» en 2006, auspiciado por la Hofstra University de Nueva York, donde se lanzó el libro de Penguin y se hizo una presentación bilingüe de la poesía de Rubén para los mayores especialistas darianos del ámbito académico de los Estados Unidos. Y nunca voy a olvidar el aprecio con que fueron recibidas estas traducciones en el Simposio Internacional Rubén Darío en León, ni los aplausos del alcalde y los concejales de Managua cuando reconocieron los ritmos inconfundibles de mi versión en inglés de «Marcha triunfal». Fue ese día que conocí al campeón Alexis Argüello, quien declamó en la sesión del Concejo Municipal de Managua «Los motivos del lobo».
Además de Darío, ha asegurado que hace falta una mirada más crítica a la obra de Alfonso Cortés y que este poeta ha sido reducido a una obra de 30 poemas: «no han sabido reconocer que Alfonso… un autor con una enorme sabiduría telúrica que utiliza el mundo natural como la base de una escritura terapéutica». ¿Por qué cree que ha pasado este poco interés?
En 1952 Ernesto Cardenal publicó su edición de los 30 poemas de Alfonso, rescatando al poeta del olvido. Por medio de Ernesto, esta poesía también llegó al conocimiento de Thomas Merton, que tradujo algunos poemas de Cortés al inglés. El problema es que Ernesto hizo una selección muy restringida sólo de la llamada «poesía alfonsina», que se conforma con sus propias inquietudes como creador (algo que persiste hasta la actualidad si las numerosas referencias a la poesía metafísica de Cortés en Cántico cósmico son un indicio). Estos poemas no representan, a mi modo de ver, la gran diversidad de la obra del poeta leonés. Por eso, es muy saludable lo que ha hecho Guy Bendaña Guerrero en una antología más amplia de unos 90 poemas publicada en 2004, que recupera poemas espléndidos de Alfonso como «Al genízaro histórico». Pero falta mucho todavía para definir con cuidado la poesía cortesiana más relacionada con el medio ambiente que el poeta tan enfermo buscaba para fortalecerse y consolarse.
¿Cómo divide su tiempo entre la docencia, la investigación y su propia creación?
Cuando uno se organiza, hay tiempo para todo. Lo que pasa es que tengo la certeza de que la excelencia pedagógica depende de los nuevos proyectos de investigación. Los estudiantes míos tienen el derecho de aprender de acuerdo con su tiempo. Y la poesía es mi aliada cotidiana, de la que nunca me voy a desvincular.
Está en el proceso de terminar un libro de ensayos sobre la ecología y la poesía nicaragüense. El manuscrito tiene más de 500 páginas. Ya ha publicado algunos fragmentos del libro en LPL (sobre Darío, Alfonso, Salomón y PAC). Tengo entendido que un resumen del libro fue publicado este año en inglés en World Literature Today. ¿Cuándo saldrá a luz en español?
Además de tratar la poesía vinculada al medio ambiente, también incluye un estudio sobre la música popular de Nicaragua, cantautores como Salvador Cardenal, Camilo Zapata, el Guadalupano y los hermanos Mejía Godoy, entre otros. A la revista WLT, como bien mencionas, envié el resumen de este trabajo y los editores, al leer la poesía de los poetas que aparecen en el mismo, me pidieron más poesía de dos de esos poetas, para también publicar traducciones adicionales. Las dos poetas de las que ellos pidieron traducciones fueron la poeta Rosario Murillo y la poeta Esthela Calderón. Tres poemas de cada una están en este número que acaba de salir en enero. Y con respecto a la publicación completa en español de este estudio, ya cuento con la editorial para su publicación en Nicaragua.
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