SAN JOSÉ/ AFP
El Congreso de Costa Rica investigará un escándalo de presuntas presiones políticas sobre la justicia que involucra al ex todopoderoso ministro Rodrigo Arias, hermano del ex presidente Oscar Arias, y salpica al actual gobierno de su correligionaria Laura Chinchilla.
El escándalo estalló hace casi un mes, cuando un diario reveló que la Fiscalía, luego de recibir una llamada del ministro de Seguridad José María Tijerino, había cerrado una causa por presuntos gastos irregulares contra Rodrigo Arias durante su gestión en el gobierno de su hermano de 2006 a 2010.
La creación de una comisión fue aprobada la noche del jueves por 49 votos, de 50 diputados presentes en la sesión, luego de que la oposición les doblara la mano a los diputados del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), que se resistían a abrir una investigación.
El PLN, con mayoría simple en el Congreso, buscaba impedir una investigación por supuesto uso irregular de dos millones de dólares donados por el Banco Centroamericano de Integración Económica, contra Rodrigo Arias, quien aspira a ser candidato presidencial oficialista en los comicios de 2014.
Sin embargo los diputados oficialistas cedieron el jueves cuando el propio Rodrigo Arias dijo en una carta estar dispuesto a ser investigado.
Esa carta se conoció poco antes de que la procuradora general, Ana Lorena Brenes, complicara el panorama al admitir que ella también había recibido llamadas de los Arias.
“Este país no puede tolerar que el tráfico de influencias y los telefonazos sean una constante”, dijo el diputado Claudio Monge, del centroizquierdista Partido Acción Ciudadana, el mayor de la oposición, y agregó que la formación de la comisión investigadora es señal de “que nadie está por encima de la ley”.
La procuradora Brenes dijo que había hablado con los Arias sobre un espinoso juicio que afecta a una minera extranjera, cuyo proyecto fue declarado de interés nacional por el anterior gobierno.
Sin embargo, negó que hubiese buscado apoyo de Rodrigo Arias para ser reelegida en su cargo, y luego devolviera el favor al apelar el fallo judicial que paralizó la concesión a la minera Las Crucitas, de capital canadiense.
Costa Rica se jacta de tener la democracia más estable y antigua de Centroamérica, y de mantener la independencia de poderes.
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