El aspirante presidencial por la alianza Unidad Nicaragüense por la Esperanza (UNE), Fabio Gadea Mantilla, reiteró ayer su rechazo a la propuesta que le presentó su consuegro y candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán, y devolvió la pelota a la cancha de este último al condicionar el reinicio de las negociaciones por la unidad entre ambas agrupaciones, a la declinación de su aspiración presidencial. Como premio de consuelo le ofrece una candidatura a diputado y la posibilidad de que al ser electo pueda convertirse en presidente de la Asamblea Nacional.
Tal como lo anunció el miércoles por la noche al concluir el “encuentro cara a cara” que Alemán le pidió, Gadea se reunió ayer con los representantes de las organizaciones que integran la alianza UNE para consultar la propuesta presentada por su consuegro.
En la consulta, la negativa inicial de Gadea a convertirse en compañero de fórmula de Alemán y negociar con él “algunas” candidaturas a diputados nacionales y departamentales obtuvo un respaldo total.
Gadea lamentó haber comprobado que Alemán insiste en mantener su candidatura presidencial y “su concepción de la política de cuotas y prebendas”.
Gadea dijo que además de la vicepresidencia le ofreció “llevarle” a algunos integrantes de su grupo como candidatos a diputados nacionales y del Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El candidato de UNE insistió en que dicha postura no es compatible con sus principios y planes de promover una revolución de honestidad en el país.
Gadea señaló que se reunió con Alemán, “animado” y con la intención de comprobar la “voluntad del doctor Alemán de declinar su candidatura” y su disposición de “apoyar un proyecto de unidad nacional de carácter amplio, plural e incluyente, alrededor de principios democráticos”, como se lo manifestó el ex vicepresidente José Rizo Castellón, pedido de Alemán, sin embargo, ahora Alemán dice que nunca tuvo la intención de renunciar y que estaba “probando”.
“O don Arnoldo mentía, lo cual está en duda, o a la hora llegada cuando mandó al doctor Rizo le hicieron alguna señal. Tal vez don Daniel Ortega por algunos compromisos que puedan tener, para que parara eso y no declinara su candidatura. Porque al declinar él su candidatura, quedaría la mía y eso no le conviene al señor Ortega”, indicó Gadea.
Reiteró que de su parte “sobra voluntad para alcanzar la unidad de toda la oposición”, pero seguro de que “no puede haber dos tigres en la misma colina”. Considera que a partir de ahora el avance de las negociaciones en aras de la unidad depende exclusivamente de que Alemán desista de buscar un segundo período presidencial el próximo 6 de noviembre. “Le dije que si cambiaba de opinión me avisara. Si no, de mi parte no tiene sentido seguir”.
De ocurrir el milagro, de que Alemán anteponga el interés nacional a la ambición personal, Gadea adelanta que “podría quedarse como diputado manteniendo algunos de sus diputados en la Asamblea con opción a que sea el presidente del congreso”. Pues considera que ése es “un buen lugar para que él en cinco años más, que vida le sobra la que a mí no me sobra, pueda postularse en el próximo período para que pueda competir con mi amigo Eduardo Montealegre”.
Gadea lamentó haber tenido un “lapsus” al aceptar que ni unido con Alemán llegaría a la presidencia, pues está seguro que el caudal de votos que le garantizarán los diversos sectores que los respaldan evitará que el Consejo Supremo Electoral cometa un nuevo fraude, porque sería demasiado evidente, por lo que está seguro de llegar a la Presidencia.
El coordinador del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, restó importancia al fracaso de la negociación con Alemán.
Considera que Gadea estaba obligado a “explorar” la posibilidad de que Alemán declinara su ambición de competir por un segundo período presidencial, pero mantiene que no lograr ponerse de acuerdo no significa que la oposición vaya dividida, pues está “absolutamente convencido que en torno a la candidatura de Fabio Gadea se va a unir todo el pueblo opositor y la totalidad del liberalismo”.
Jarquín considera que en las elecciones presidenciales de este año se repetirá la historia de 1990 y de 1996, cuando se presentaron varias candidaturas, pero insiste en que eso no significa que la oposición vaya dividida.
Por su parte el obispo emérito de Granada, monseñor Bernardo Hombach, en declaraciones a LA PRENSA lamentó que el ex presidente Alemán, que ya dio un servicio al país y en su momento hizo lo que pudo, “no vea que su tiempo pasó” y quiera mantenerse dirigiendo un partido o el país. Considera que las personas deben tener “la generosidad y la sabiduría para decir me retiro, porque cuando no lo hacen terminan convertidas en un obstáculo”.
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