CARACAS/AFP
El balance presentado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, ante el Parlamento sobre su gestión en 2010 fue visto por la oposición como “una reiteración de sus promesas” y con “muchos problemas reales no mencionados.”
Así lo dijo el secretario ejecutivo de la mayor fuerza opositora, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Aveledo, en una comparecencia ante los medios para valorar la Memoria y Cuenta, el balance que el presidente presentó este sábado ante la nueva Asamblea Nacional.
El dirigente opositor se mostró cauto ante la propuesta de Chávez de renunciar a los poderes especiales para legislar por decreto que le concedió la anterior Asamblea, la llamada Ley Habilitante, una vez decretadas las leyes para enfrentar los problemas causados por las torrenciales lluvias de finales de 2010.
Aveledo dijo que lo correcto sería derogar esos poderes de inmediato y dejar que la nueva Asamblea, instalada el pasado 5 de enero, asuma esa tarea legislativa.
De igual forma se pronunció la parlamentaria María Corina Machado. “Si el Presidente quiere dar evidencias de buena fe, debería dar instrucción de que se derogue de inmediato”, comentó Machado.
“Si las leyes que se necesitan son para atender la emergencia de los damnificados, contará con todo el apoyo de los diputados de la Unidad (el bloque opositor), sin ninguna necesidad de ley habilitante”, insistió.
Aveledo mencionó también el problema de la inseguridad, considerado por los venezolanos, según los sondeos, el más preocupante de todos, y rechazó que la responsabilidad de su alto impacto esté “compartida” como dijo Chávez.
“El gobierno, y especialmente el Presidente, ha promovido y utilizado el discurso violento, y ha tolerado importantes formas de criminalidad como las invasiones, tomas de empresas, la violencia política, etc. El Presidente es responsable porque ha permitido esta situación con las ineficaces políticas del gobierno“, dijo Aveledo.
Los diputados opositores ven con buenos ojos la posibilidad de diálogo en un país dividido políticamente y donde el Gobierno frecuentemente descalifica a sus adversarios.
Sin embargo, esperan que en “esta oportunidad sea sincero”. “Este llamado al diálogo se lo estamos haciendo nosotros. Lo hice en la sesión inaugural, en una carta y nuevamente en privado: Presidente es momento que dejemos las diferencias políticas y empecemos a privilegiar los problemas del pueblo de Venezuela”, afirmó el diputado opositor Alfonso Marquina.
“Vamos a recordarle todos los días ese llamado al diálogo, que no se quede en habladera, que se tenga una agenda completa”, declaró el nuevo diputado de la oposición Julio Borges.
Durante el mediodía, los pequeños se olvidaron de los tratamientos y realizaron actividades propias de su edad. LA PRENSA/ M. ESQUIVEL
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B