Las lluvias de enero sorprendieron a los habitantes del Pacífico de Nicaragua este fin de semana, sin embargo, los mismos no deberían ser extraños cuando se juntan ciertas condiciones en la atmósfera.
Los chubascos del fin de semana, especialmente los del sábado por la tarde, fueron provocados por un eje de vaguada, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Julio Oporta, meteorólogo de turno del Ineter, explicó que este eje de vaguada, o nubes que provocan lluvias, traía humedad desde el mar Caribe, y estaba afectando a Nicaragua desde el pasado 30 de diciembre, como producto de un anticiclón marítimo, que son masas de aire que llegan desde el este.
Esto provocó lluvias desde días anteriores en las zonas del Norte, Centro y regiones autónomas del país.
- Tanto la Organización Meteorológica Mundial (OMM) como el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos anunciaron que La Niña se extenderá al menos hasta marzo.
La Niña afecta de formas diferentes a cada zona del mundo. Ahora está provocando fuertes heladas en el Norte y altas temperaturas en el Sur.
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A pesar de que este lunes todavía se espera que el territorio nacional esté bajo la influencia del eje de vaguada, la nubosidad y las precipitaciones podrían disminuir en relación con lo que se observó el fin de semana.
Oporta dijo que esto es probable por el cambio en la dirección de los vientos, que llegarían desde un poco más al norte que en días anteriores.
¿Y LAS PINTAS?
A pesar de que las lluvias en plena época seca no dejan de sorprender, éstas no son tan raras, sobre todo si se presentan en enero.
Así lo demuestra la creencia de “las pintas”. La mismas consisten en que las condiciones del tiempo en los primeros seis días del año dan un aviso de cómo estarán los seis meses de la época lluviosa.
Según “las pintas”, mayo sería un mes lluvioso, mientras que junio no lo sería tanto.
Sin embargo, Oporta mencionó que estas creencias no se pueden confirmar con certeza.
“No lo tenemos comprobado, son cuestiones que científicamente no tenemos elementos para comprobarlo”, expresó el especialista.
Tras dejar claro que respeta a los campesinos que tienen esa creencia, Oporta dijo que la misma a veces no concuerda.
Esto se debe a que las condiciones del tiempo inmediatas no necesariamente se corresponden con las de mediano o largo plazos.
El meteorólogo puso como ejemplo que ahora Nicaragua está bajo la influencia de un eje de vaguada y llueve, pero hay años en que aparece el fenómeno de El Niño, que trae sequías al país, por lo que las lluvias de enero podrían no tener ninguna relación con la cantidad de precipitaciones de mayo.
BAJO EFECTOS DE LA NIÑA
Oporta confirmó que el país, así como el resto del mundo, todavía está bajo los efectos de La Niña.
Este fenómeno es el opuesto a El Niño. Para la mayor parte del territorio nacional equivale a inundaciones.
Eso fue lo que ocurrió el año pasado, después de que se detectó su presencia. No obstante, otros fenómenos sobre el mar Caribe provocaron que los últimos dos meses lluviosos fueran secos en Nicaragua.
El especialista dejó claro que, si bien La Niña no tiene efectos directos sobre el país en la época seca del año, que va de diciembre a inicios de mayo, las consecuencias indirectas podrían traer frío a Nicaragua.
Esto significa que hay que alistar los abrigos, porque los vientos que llegan desde el Polo Norte podrían provocar noches y madrugadas más frescas de lo normal.
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