Wilton López salvó el año

Hace un año los reflectores seguían a Everth Cabrera, el tenaz chavalo de Nandaime que decidió darnos una lección de voluntad y trabajo duro, mientras acortaba la distancia entre nosotros y las Grandes Ligas, gracias a que dio un espectacular salto que nos asombró a todos.

Hace un año los reflectores seguían a Everth Cabrera, el tenaz chavalo de Nandaime que decidió darnos una lección de voluntad y trabajo duro, mientras acortaba la distancia entre nosotros y las Grandes Ligas, gracias a que dio un espectacular salto que nos asombró a todos.

Ahora las cámaras apuntan hacia Wilton López, el combativo tirador leonés, que tras batallar a inicios de este año regresó a las Mayores y se adueñó de un puesto en el bullpen de los Astros, desde donde alcanzó la cima y enderezó un 2010 difícil entre los deportistas de alto rendimiento.

Mientras las lesiones reducían en forma drástica el tiempo de juego a Vicente Padilla y evitaban que Cabrera volviera a volar en los senderos, la escasa actividad impidió que Román González mostrara su excepcional talento y Ricardo Mayorga fue más noticia fuera que dentro del ring.

Tampoco tuvimos la irrupción de alguna figura que nos abriera los ojos y ganara la admiración de los fanáticos. El entusiasmo fue contenido y las esperanzas se centraron en la recuperación de Padilla, la subida de voltaje de Cabrera y la expectación por “Chocolatito”.

Y justo en ese contexto, emergió y se sostuvo Wilton, el tirador de Rota, que con 68 salidas al box estableció un récord de apariciones para un lanzador nica. Salió a menudo y lo hizo muy bien, al extremo de resumir 5-2 y 2.96, con 50 ponches y sólo cinco bases en 67 innings.

En sus trabajos, a veces de relevista medio, tirador del séptimo episodio, preparador y en más de una ocasión, como cerrador, López encontró a 33 hombres en las bases y sólo uno de ellos pudo anotar, lo que resalta fu eficacia en un trabajo a menudo subestimado en el beisbol.

De modo que López se salvó el año entre nuestros atletas de calibre, es decir, los que llegan a las Ligas Mayores o capturan un título mundial en boxeo. Pero lo más importante, es que este muchacho se salvó a sí mismo, cuando su carrera parecía difícil de encarrilarse.

Superar a los demás tiene su mérito, pero el verdadero éxito se alcanza cuando uno se supera a sí mismo y Wilton lo ha conseguido, mientras se rodea de su familia y se prepara para saltar hacia un futuro promisorio en Grandes Ligas.

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