Veinte millones de dólares ha dejado de percibir Nicaragua en los últimos tres meses, debido a las trabas no arancelarias que el Gobierno ha impuesto a las exportaciones de frijol, sin dar ninguna explicación oficial.
Hugo Torres, coordinador de la Comisión de Frijol y de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), dijo que hasta el momento desconocen las razones por las que el Gobierno se niega a permitir la exportación de 123 mil quintales de frijol rojo y negro.
Torres reconoció que desde hace meses ha habido escasez de frijol, pero dijo que el Gobierno no ha aclarado si las medidas para impedir la salida del grano obedecen sólo a ese problema.
“La situación es difícil, porque va a haber una sobreproducción de frijol (en postrera y apante) y los precios se van a caer y el perjudicado va a ser el productor. Las exportaciones de frijol están cero”, comentó.
La exportación de 123 mil quintales de frijol representaría, según cálculos del gremio, un 10 por ciento de 1.2 millones de quintales del frijol exportable que se cosecha en postrera y apante, los últimos dos períodos del ciclo agrícola 2010-2011.
“Nicaragua exporta cada mes (el equivalente a) aproximadamente seis millones 300 mil dólares, y eso es lo que el país no ha recibido”, afirmó.
TEMEN PERDER COMPRADORES
Aunque el Gobierno no ha presentado un informe oficial sobre la pérdida real de la cosecha de frijol, en mayo pasado las fuertes lluvias arrasaron gran parte de la siembra de primera, y esa situación provocó desabastecimiento e incremento acelerado en el precio del grano.
Marcelo Vega, representante exportador de Tecno Agro, afirmó que las medidas que “el Gobierno ha impuesto son arbitrarias y sin fundamentos, nos está cerrando los mercados a nivel internacional”.
Estados Unidos, Centroamérica y Venezuela son los mercados a los que Nicaragua exporta el frijol. Los productores temen que sus compradores busquen otros proveedores.
Vega señaló que tradicionalmente el proceso de envío del grano dura tres días, pero ahora se extiende a más de 20 días.
Entre las nuevas condiciones que están solicitando las autoridades gubernamentales, para aprobar la salida de un contenedor de frijol, está aplicar un análisis bacteriológico al grano.
El problema, según Vega, es que ese análisis no lo solicita el comprador del grano, sino las autoridades gubernamentales, lo que podría generar desconfianza del comprador.
Los exportadores lamentan que el Gobierno esté imponiendo medidas de forma arbitraria y sin previo aviso.
Vega señaló que las barreras las impuso el gobierno de Daniel Ortega desde que comenzó la escasez del grano, debido a las inundaciones, pero ahora el pronóstico en la producción de frijol es favorable.
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