Hallan osamenta en Ocotal

En San Antonio De Tejas (primera reducción de Segovia), en predios casi baldíos y ubicados al norte de Ocotal, obreros contratados por la Alcaldía encontraron osamentas de seres humanos. La pieza más grande parecía ser parte de un fémur y, además, hallaron pequeños trozos de objetos de vasijas con características indígenas. Los obreros realizaban excavaciones para construir un parque en el lugar y luego del hallazgo dieron parte a la Policía, la cual dispuso de un equipo técnico y forense que determinó que se trataba de osamenta de los años 1600 a 1700, tiempo de La Colonia española.

CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA

En San Antonio De Tejas (primera reducción de Segovia), en predios casi baldíos y ubicados al norte de Ocotal, obreros contratados por la Alcaldía encontraron osamentas de seres humanos. La pieza más grande parecía ser parte de un fémur y, además, hallaron pequeños trozos de objetos de vasijas con características indígenas.

Los obreros realizaban excavaciones para construir un parque en el lugar y luego del hallazgo dieron parte a la Policía, la cual dispuso de un equipo técnico y forense que determinó que se trataba de osamenta de los años 1600 a 1700, tiempo de La Colonia española.

El hallazgo quedó en resguardo de la Alcaldía, dado que podría considerarse patrimonio nacional por su origen.

La Alcaldía realiza un parque en este lugar a fin de conservar la historia de la ciudad y como parte del fomento del turismo. Si los restos encontrados pertenecen a los primeros pobladores, se ratificaría la existencia de la Reducción de Segovia.

UN POCO DE HISTORIA

De antaño, Ocotal se llamó Nueva Segovia, en virtud de considerarse la tercera ciudad fundada por los colonizadores españoles en suelo nicaragüense, después de Granada y León.

Su artífice fue el capitán Diego de Castañeda o para otros historiadores Rodrigo de Contreras. Sus primeros cimientos se establecieron por el año 1543 en las riberas del río Coco, en el lugar que hoy se conoce como Panalí, a pocos kilómetros del poblado de Quilalí.

Este grupo poblacional no soportó la hostilidad de los indios xicáquez ni las inclemencias del clima e inhóspito entorno, por lo que los colonizadores se vieron obligados a trasladarla a cercanías del río Arrayán (hoy Ciudad Antigua), en 1611, tal como se inscribe en textos de historia. Entre 1685 y 1689, por los ataques piratas de ingleses y la siempre hostilidad de los aborígenes, la población española se disgrega hacia varios puntos de la región, siendo los principales San Antonio de Tejas y San Nicolás del Potrero, en las riberas de los ríos Coco y Dipilto, que se constituyeron en dos “reducciones”, conservando el nombre de Nueva Segovia.

El lugar abandonado, pero poblado por indígenas sometidos a la servidumbre colonial, quedó con el título de Ciudad Antigua. En tanto, ambas reducciones se fusionaron en 1780 para reasentar la ciudad, que unos llamaban orgullosamente Ciudad de la Nueva Segovia y otros, Ocotal, último título que se impuso por la abundancia de pinares.

Nacionales hallazgo historia Ocotal archivo

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