TEHERÁN/AFP
Irán anunció ayer que controla el ciclo de producción de combustible nuclear e insistió en que no cederá un ápice de sus “derechos”, en la víspera de la reanudación en Ginebra de las negociaciones con las grandes potencias sobre su polémico programa de enriquecimiento de uranio. Para Estados Unidos “este anuncio no es una sorpresa”, según un comunicado del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Hammer. Pero añade que esto “cuestiona aún más las intenciones de Irán y genera nuevas preocupaciones”.
Irán produjo su primer lote de concentrado de uranio (yellowcake), etapa intermedia en la fabricación de uranio enriquecido, a partir de mineral extraído de una de sus minas en el sur del país, anunció el jefe del programa nuclear iraní Ali Akbar Salehi.
Hasta ahora, Irán desarrolló su programa de enriquecimiento de uranio a partir de unas 600 toneladas de concentrado de uranio compradas a Sudáfrica en los años 1970.
La exportación de concentrado de uranio a Irán está prohibida desde 2006 por las sanciones de la ONU contra el programa nuclear iraní, y algunos expertos occidentales esperaban que Irán agotase sus reservas antes de lograr producirlo. Al comienzo de 2009, un estudio del Instituto Internacional para la Ciencia y la Seguridad estimaba que Teherán había agotado el 75% de sus reservas.
“Irán es ahora autosuficiente para toda la cadena de producción de combustible” nuclear, desde la fabricación de mineral hasta la del combustible nuclear, afirmó Salehi. “Esto va a reforzar nuestra posición en las negociaciones” nucleares con las grandes potencias, que se reanudarán el lunes (hoy) en Ginebra tras un año de interrupción, añadió.
El enriquecimiento de uranio opone desde hace años Irán a la comunidad internacional, que sospecha que Teherán intenta, pese a sus desmentidos, dotarse del arma atómica escudándose en su programa nuclear civil.
Teherán resiste a varias condenas de la ONU, a sanciones económicas internacionales y a múltiples presiones, incluidos atentados contra sus científicos nucleares. A día de hoy ya produjo más de tres toneladas de uranio de bajo enriquecimiento (3,5%) y más de 33 kilos de uranio enriquecido al 20%, según la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Para fabricar una bomba atómica hace falta enriquecer uranio a más del 90%.
Irán dice necesitar uranio enriquecido para alimentar un reactor de investigación nuclear de Teherán y acusa a las potencias nucleares de intentar preservar un “monopolio” científico y técnico.
La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton estimó el sábado que las grandes potencias podrían reconocer el derecho iraní al enriquecimiento de iranio siempre y cuando Teherán les dé garantías sobre sus intenciones.
Ver en la versión impresa las páginas: 16 A