Ayer fue la quinta vez en tres años que del Distrito Seis se fugan reos. En la primera ocasión huyeron nueve, en la segunda doce, en la tercera dos, en la cuarta cuatro y este viernes uno.
La primera vez sucedió en el 2007 y así sucesivamente; las dos últimas ocurrieron este año. La penúltima tuvo lugar en el mes de febrero, cuando supuestamente a uno de los reos le llevaron una barra de pan en la que iba introducida una sierra con la que limaron los barrotes y se dieron a la fuga.
La comisionada mayor Vilma Reyes, jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, en su momento informó que los fugados en el mes de febrero fueron Ofilio de Jesús Díaz Borje, quien estaba detenido por violación; Moisés Daniel Martínez Báez, arrestado por robo con fuerza; Yardi Izar Ruiz Centeno, alias “El Diablo”, sospechoso por tenencia de droga, y Allan José Wilson Sánchez, conocido como “El Gato”, preso por hurto.
LA FUGA
El último escape (la quinta vez) se dio a las 9:00 de la mañana de ayer viernes, cuando el reo Calex Rodríguez Avendaño, de 18 años, detenido por faltas y alteración al orden público salió huyendo por el sector donde los familiares llegan a dejar alimentos.
Según información de una fuente extraoficial ligada a la Policía, la fuga se dio cuando los dos oficiales de turno sacaron a 22 reos a uno de los pasillos para seleccionar por medio de una lista quiénes quedarían libres, momento que aprovechó Rodríguez para salir huyendo por la ventana, que se encontraba con los barrotes abiertos.
La fuente indicó que Rodríguez era uno de los seleccionados para salir en libertad, sin embargo se desesperó.
No obstante, otra fuente extraoficial confirmó que la fuga frecuente de reos en ese distrito se debe al interés de oficiales para recibir regalías por parte de los familiares de los detenidos. Los dos oficiales encargados en ese momento de vigilar a los reos están siendo investigados y, de encontrarlos culpables, les darían de baja.
Pobladores que fueron consultados sobre esta problemática dijeron que corren peligro en cualquier lugar con la libertad de sujetos peligrosos que pueden seguir haciendo sus fechorías, porque el jefe del Distrito Seis no actúa con la dureza con que debe hacerlo.
“Es una barbaridad que las dichosas fugas sigan repitiéndose, ya son varias veces que de pronto los delincuentes llegan a buscar venganza a la casa de los denunciantes”, dijo María Torres, ama de casa.
Otro de los pobladores, de nombre Juan Castillo, aseguró que esa es una de las causas por las cuales las víctimas de cualquier delito no llegan a poner denuncia, es decir, por miedo a que en pocos días su agresor se pasee con libertad por las calles de Managua y busque revancha hasta el extremo de matar a alguien.
LA PRENSA trató de comunicarse con el jefe de la Delegación Seis, comisionado mayor Pablo Emilio Ávalos, para saber más detalles sobre el caso, pero éste comunicó a través de sus subordinados que se encontraba en reunión y que no podía atender a nadie.
Luego se le llamó al Distrito, donde notificaron que continuaba en reunión y que era imposible que pudiera dar declaraciones de cualquier índole a los medios de comunicación.
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