A ocho días del incendio en una bodega de pólvora en el sector de Tiscapa, ayer se produjo otro, pero en un edificio residencial.
Largas lenguas de fuego consumieron media planta alta de un edificio, ubicado en la esquina opuesta al antiguo Banco Popular del barrio Monseñor Lezcano y dejaron cuantiosas pérdidas en la planta baja.
En dicho local habían cuatro apartamentos habitados tres de ellos por familias de ex policías.
El siniestro inició en la planta alta donde supuestamente desde hace una semana se realizaban trabajos de soldadura en unas verjas.
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Entre las familias que habitan el edificio están Roberto Temple, Alberto Rizo, Concepción Andino, supuestos ex policías y Anner Aguilar quienes ayer contemplaban el despliegue bomberil afanados por sofocar el incendio que amenazaba con propagarse en el contorno.
En el costado Sur del edificio está una rosticería cuyo personal se puso a salvo y en el costado Este fue cerrada una escuela de comercio.
El subcomisionado Orlando Arévalo, jefe de seguridad pública de la Estación Dos, manifestó que el caso está en manos de peritos de Averías, Explosivos e Incendios (Avexi) y que dicho distrito resguardó el local con doce policías. Agregó que preliminarmente se maneja que el siniestro fue producto de una mala conexión.
LOS BOMBEROS
El comandante Iván Tijerino, Jefe de Operaciones en la Dirección General de Bomberos (DGB) dijo que cuando llegaron, la planta alta estaba en llamas.

Del edificio los vecinos rescataron a una anciana, una adolescente y una niña de dos meses antes de expandirse el fuego.
Expresó que las investigaciones están en manos de la Policía y hay dos hipótesis; una que fue provocado por un trabajo de soldadura sin protección y otro que el edificio estaba conectado ilegalmente a la electricidad.
El incendio fue sofocado en 45 minutos. Participaron 80 bomberos en total incluyendo 25 de la DGB, 12 voluntarios y 22 de la federación.
También participó la Cruz Roja y la Alcaldía de Managua con cisternas de agua.
Ana Patricia Morales, madre de uno de los afectados, dijo que no hay medidores de energía eléctrica en el edificio, aunque la gestión se hizo hace tiempo, pero dos de las cuatro familias no tuvieron recursos económicos, entonces no se instaló. Los bomberos habían llegado a valorar las condiciones del edificio.
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