Aunque la legislación laboral prohíbe el empleo a menores de 14 años, condiciona el trabajo de adolescentes entre 14 y 16 años no cumplidos a contar con la autorización de los padres y la supervisión del Ministerio del Trabajo, y permite la contratación de los mayores de 16; en los cafetales de Matagalpa la realidad es otra. Junto a cortadores de café adultos siempre hay niños que, aleccionados, se esconden cuando notan la presencia de extraños, suponiendo que son inspectores del Mitrab.
LA PRENSA/L. E. MARTÍNEZ
Escondidos
Aunque la legislación laboral prohíbe el empleo a menores de 14 años, condiciona el trabajo de adolescentes entre 14 y 16 años no cumplidos a contar con la autorización de los padres y la supervisión del Ministerio del Trabajo, y permite la contratación de los mayores de 16; en los cafetales de Matagalpa la realidad es otra.