Argüello en la pantalla

Después de siete temporadas en las Menores y sin poder siquiera alcanzar Clase A alta, el zurdo Douglas Argüello parecía con más posibilidades de regresar al país que de continuar con los Astros.

ZONA DE STRIKES

Después de siete temporadas en las Menores y sin poder siquiera alcanzar Clase A alta, el zurdo Douglas Argüello parecía con más posibilidades de regresar al país que de continuar con los Astros.

Sin embargo, el punto de inflexión en su carrera llegaría en el 2008, cuando tras registrar 6-10 y 5.24 en la campaña anterior, saltó a 10-6 y 3.30 con la Avalancha de Salem, en la Liga de Carolina (A+) y verdaderamente abrió los ojos en la organización que lo firmó en 2001.

Para entonces, los envíos de Argüello registraban una leve disminución en su velocidad, pero subieron en obediencia. Se movían más en su camino el plato. Pasó de ser un lanzador (en el sentido mecánico del término) a un pítcher, con un sólido control y habilidad para atacar el home.

Este año, Argüello llevaba balance de 7-5 y 2.55 en la Liga de Texas (AA), antes de ser afectado por lesiones. Pero quedó en claro su progreso y se le ha valorado al extremo de ser invitado a los entrenamientos del equipo grande para la campaña del 2011.

De modo que Douglas está ahora frente al más grande reto de su carrera deportiva, iniciada en el 2002 en la Liga de Verano de Venezuela, donde registró 0-4 y 5.60. Pero desde entonces no ha hecho otra cosa que batallar por mantenerse a salvo de las lesiones y llamar la atención.

Argüello es un lanzador cuyo ángulo para soltar sus disparos es 3/4 bajo, con una recta que oscila entre 88 y 89 millas, con envíos ocasionales a 91. Es lo que suele llamarse un zurdo suave, con sólido control que cambia muy bien las velocidades. Su mecánica es consistente y tiene una adecuada separación en las velocidades de sus envíos.

Maneja con precisión los extremos de la zona de strikes aunque aún tiene un porcentaje un poquito alto de boletos (3.33) por juego. A los bateadores zurdos los hace sufrir (le batean .192), pero los derechos tienen un considerable éxito (.274).

Aunque está un poco mayor (cumple 26 en ocho días) para ser considerado un prospecto, hay quienes creen que se trata de un florecimiento tardío, pero que podría calzar muy bien en la parte de atrás de una rotación. Otros piensan que su futuro está en salir desde el bullpen. A mí me parece más un abridor, pero en las Mayores no importa cómo seas usado.

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