CORRESPONSAL/ JINOTEGA
Más de 300 maestros activos de Jinotega enviaron formal crítica al director de la Clínica Médica Previsional del Ministerio de Salud (CMP), doctor Luis Alberto Baltodano, alrededor de lo que llamaron la mala atención, el favoritismo, falta de respeto de los empleados a los pacientes y desabastecimiento de la farmacia. Al mismo tiempo hicieron una serie de sugerencias para mejorar la atención a los asegurados.
“En las últimas fechas hemos observado negligencias médicas e indiferencias de algunos médicos, en cuanto al chequeo médico nuestro se refiere, lo que nos preocupa grandemente”, exponen los maestros en una carta entregada a la dirección de la CMP.
- Los pacientes sugieren descongestionar la atención médica, atender con prioridad a los pacientes de municipios alejados, atender sin preferencias o amiguismo, que los médicos eviten mucha pérdida de tiempo en pláticas ajenas a su labor, procurar diagnósticos acertados incluso con los exámenes de laboratorio, que el trato de las enfermeras sea más humano.
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Añaden que “ni los estetoscopios están usando los médicos al momento del chequeo de los maestros, minimizan los síntomas de los afectados, se limitan a escribir lo que el paciente les dice y para todo dolor recetan los mismos medicamentos”.
Añaden los docentes que las farmacia están desabastecidas de medicamentos; “cuando les presentamos las recetas nos dicen que no hay, que regresemos en cinco días y a veces más de ese tiempo, lo que nos causa problemas sicológicos y económicos, porque tenemos que ir a comprarlos caros a farmacias privadas, y la lista autorizada no tiene en existencia medicamento para el sistema circulatorio”.
Sobre la consulta con los especialistas, los maestros indican que tienen un número limitado de pacientes para atender, lo cual es incorrecto, porque la demanda de pacientes es bien alta.
Referente al único médico del área de pediatría, aseguran que no todos los niños son atendidos, les reprograman la cita en ocasiones hasta para tres meses después, pero muchas veces el médico no llega, “lo cual es humillante y delicado, porque los niños empeoran y puede morir”.
CAUSA DE MUERTE REPENTINA
Se refieren en su queja los más de 300 maestros jinoteganos a la reciente muerte por infarto de la joven maestra Liliana Cárcamo, quien llegó el día de su fallecimiento a la clínica en busca de atención médica y a pesar de que su caso ameritaba prioridad, recibió indiferencia, por médicos que no ponen en práctica el juramento hipocrático, limitándose a cumplir a medias su trabajo.
Otros casos son los de las licenciadas Rosa Villagra y Darling Pineda Escobar, que recurrieron a gastos privados para curarse. “Si pagamos un seguro, es para recibir atención médica especializada y no para ser un número más de expediente, por lo que estamos protestando enérgicamente ante usted, Dr. Baltodano, exigiéndole mejore la calidad de atención médica”, señalan.
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