Ni sobrevivir a un accidente, ni perder a un ser querido ni ser protagonista de un hecho horrífico. Para la terapeuta Debbie Katz un trauma va más allá de esa percepción de lo horrible de la vida.
Katz, quien ha recorrido varios países de la región impartiendo talleres sobre el manejo de traumas, considera que un trauma es cualquier evento que hace que la vida cambie.
“O sea, es una marca clara de cómo cambió tu vida y eso no tiene que ser algo horrible”, señala.
Para simplificarlo un poco, la terapeuta usa el ejemplo de una persona que considera que el dinero es muy importante en la vida. “Si esa persona se saca la lotería, también se va a traumar”, sostiene.
Pero también hay traumas más sutiles que pasan inadvertidos y que, muchas veces, son heredados de nuestros antepasados.
“Lo que quiero decir es el efecto que tiene la historia de nuestra familia sobre nosotros, tomando en cuenta todos los eventos que han pasado, tienen que ver con lo que a mí no me está permitiendo llevar la vida que yo quisiera o pudiera tener”, explica.
Según indica, muchas enfermedades y casos de personas que no pueden mantener una relación estable tienen mucho que ver con un legado, obviamente inconsciente, pero que se pone de manifiesto en la familia.
EL TRATAMIENTO
Al parecer los traumas no se curan, pero el secreto está en aprender a vivir con ellos y saber cómo manejarlos.
Katz trabaja particularmente con la terapia sistémica integrativa contextual, una serie de técnicas que tienen un efecto casi inmediato y luego hay una recuperación de forma gradual.
“El objetivo es facilitar el proceso de sanación en las personas que tienen trauma”, aseguró.
Se trata de técnicas novedosas que, según la especialista, no se escapan de ciertos conflictos con las ideas preestablecidas de cómo debería ser un terapeuta.
Para Katz, las etiquetas con las que se suele calificar a una persona son igual de perjudiciales, porque no permiten ver más allá de lo que la etiqueta representa.
“Parte de lo que yo trabajo es recuperar la dignidad de la persona ante los eventos de su familia y crear un nuevo orden, un orden adecuado al momento, donde cada quien tiene un lugar en la familia y cada quien tiene su dignidad”, puntualizó.
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