Por Keyla Ballesteros
¡Jonrón! Es lo que suele escucharse en cualquier juego del equipo femenino de sotftol “Las Matracas”, 23 mujeres de entre 20 y 35 años con las ganas de triunfo decidieron juntarse a practicar —sin experiencia alguna— un deporte con el único objetivo de divertirse y salir de la rutina.
Con la euforia de la Barra Brava, los nervios, el calor del sol y todas las energías, “Las Matracas” entran al campo dispuestas siempre a ganar, se caracterizan por ser un equipo fuerte, que juega con ética y mucha pasión, cada inning pone sus energías al máximo y cada encuentro ganado lo celebran en nombre de la Santísima Virgen.
Según Filena Torres, capitana del equipo y shorstop, cuando tienen que tomar una decisión ella eleva la voz, pero antes se llega a un consenso. “Todas somos muy buenas amigas. Creo que el esfuerzo, empeño, apoyo mutuo y compromiso, además, de la unión que tenemos, que no se compara con la de otros equipos, nos llevó a ganar la primera temporada”.
¡TODAS PUEDEN!
El softbol exige mucha práctica y sacrificio, pero te da mucha satisfacción y te ayuda a crecer como persona. “El quipo entrena de lunes a jueves, tenemos un manager (Carlos Avilés) y un entrenador (Wilber Morales). Todas trabajamos y hemos dejado parte de nuestro tiempo para practicar un deporte súper sano, que te libera del estrés, te saca de la rutina y lo más importante es el que no hay edad para jugarlo, ya que la que puede y se esfuerza se queda”, afirma Torres.
Por su parte, Marcel Martínez Alam, primera base, nos cuenta que entró al equipo por la invitación de una amiga, “toda la vida he sido deportista, he practicado basquetbol y tenis, me gustó la idea y me fui integrando, ya conocía a varias de las muchachas, por lo cual todo se me hizo más fácil y divertido, además, somos un equipo de amigas que fuera del entrenamiento las actividades sociales son entre nosotras. Por otro lado, el apoyo de la familia y amigos ha sido incondicional y son una parte sustancial del grupo, ellos conformaron la Barra Brava de “Las Matracas” y bajo sus recursos nos han traído música, chicheros, fuegos artificiales, etc, han sido un estímulo para todas y por eso la llamamos la jugadora número 11, ya que dentro del campo somos diez y es la barra nos da la ventaja”, afirma Martínez.
Entretanto, Beatriz Mayorga, tercera base, asegura que hay mucha confianza entre todas y a diferencia de otros equipos todas juegan, “no hay banca y así evitamos fricciones. Además, muchas hemos sido deportistas y ya sabemos la responsabilidad y la pasión que hay que ponerle, nos encanta hacer lo que hacemos”.
Para Brenda Orozco, right field, la experiencia ha sido muy interesante, “ha requerido de mucho sacrificio, pero realmente ha valido la pena. Realmente no hay nada imposible cuando se pone dedicación y esfuerzo. Cuando empezamos no sabíamos nada del deporte y tuvimos que aprendernos los reglamentos del softbol”, señala.
“Somos un equipo más maduro, y con el mismo empeño estamos dispuestas a ganar, el bicampeonato: ¿Quiénes somos? Las Matracas.. ¿A qué venimos? A ganar, a ganar, a ganar… ¡Matracas!
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