Por Carla Fjeld
¿Cuántas veces vemos el perejil en el plato y no lo tocamos porque lo consideramos como adorno? El perejil puede satisfacer no sólo su paladar, sino también parte de sus requisitos nutricionales. En nuestros cuerpos hay una molécula, llamada homocisteina, que en niveles altos, está asociada con un aumento significativo en el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebro vascular en personas con aterosclerosis o cardiopatía diabética. El ácido fólico, dentro de sus múltiples funciones, transforma la homocisteina, y así se baja el riesgo dichas enfermedades cardiovasculares. El ácido fólico también es un nutriente esencial para la división celular adecuada y por lo tanto, está siendo estudiado por su rol en la prevención del cáncer del colon y en el cuello uterino. El rol de unos nutrientes en perejil en la reducción de la neurodegeneración asociada con el envejecimiento puede ser algo también de interés. En un estudio en Inglaterra, de personas de la tercera edad, se mostraron que la materia gris y el volumen intracraneal (indicadores de una buena funcionalidad mental en la tercera edad) fueron mejor en personas con niveles sanguíneos más altos de vitaminas C y B12 y de ácido fólico, de los cuales el perejil es una fuente excelente. Entonces, la próxima vez que aparezca en su plato como guarnición, recuerde su valor y no lo deje regresar a la cocina. Y como un bono adicional, usted también podrá disfrutar la capacidad legendaria de perejil para limpiar el paladar y la respiración al final de su comida. Visítenos en el Restaurante Ola Verde para conocer platos nuevos que incorporan perejil. Restaurante Ola Verde www.olaverdesa.com
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