Jenny Salomón, de la Unicit.

Descenso balazo ¡ al estilo Unica!

El escenario perfecto para realizar el cuarto reto de la segunda temporada de Desafío X-Treme, capítulo universitario, fue la reserva privada Flor de Pochote, donde Los Explosivos de la Unica, Lisbeth Jiménez y Danny Rivera, conquistaron el primer lugar.

Por Delwing Cruz Medina

 

Miedo, vértigo y confianza: son tres palabras que en ese orden se apoderaron de los chicos x-tremos, quienes armados de arneses, guantes, cascos y cuerdas desafiaron la altura que implicó el cuarto reto de esta temporada: rapel.

 

Su cuerpo está ubicado a 180 grados. Está colgado de un arnés y una cuerda. En su mano derecha lleva puesto un guante blanco. La mano va junto a la cadera. Sus piernas están abiertas y la planta de sus pies pegadas a la pared. No tiene miedo, dice, aunque su rostro demuestra todo lo contrario. Danny Rivera, de la Unica, está listo para descender. Llegó la hora de hacer rapel.

El escenario perfecto para realizar el cuarto reto de la segunda temporada de Desafío X-Treme, capítulo universitario, fue la reserva privada Flor de Pochote, donde Los Explosivos de la Unica, Lisbeth Jiménez y Danny Rivera, conquistaron el primer lugar.

Danny comienza a realizar su descenso, después de él iría su compañera de equipo, Lisbeth, quien por un segundo no logró mantener el equilibrio, pues no abrió las piernas correctamente y no inclinaba su cuerpo a 180 grados. “Vamos Lis. Rápido. Vos podés”, decía su compañero. Ellos y el resto de participantes descendieron una pared de más de 60 metros de alto.

Cuerdas, arneses… ¡acción!

Los chicos de las universidades: Unica, Unicit, Univalle y Uenic recibirían una explicación previa por parte de Enrique Schmidt y Rodrigo Portocarrero, de Rappel Team, antes de iniciar el reto. Atentos y callados. Así lucieron los participantes a la hora de la explicación. Pues su vida dependía de captar todas las indicaciones.

Nathalye Martínez,  de la Univalle.

“La técnica es controlar el descenso con la mano derecha, guardando el equilibrio con las piernas abiertas apoyadas en la pared”, expresó Portocarrero, quien les indicó que, aunque el tiempo es importante, si se hace demasiado rápido se pueden resbalar.

La mecánica de evaluación de este reto se realizó en el tiempo del descenso. “Se hará rápel en una pared de aproximadamente de más de 60 metros totalmente vertical y durante el descenso se evaluará el tiempo. Al final la pared se vuelve cóncava y tenés que hacer caída libre”, dijo Schmidt.

En la parte de arriba de la pared los cuatro equipos participantes estaban listos, con un poco de nervios, pero listos. María Auxiliadora y Jorge Luis, de la Uenic, serían los primeros, seguidos de la Univalle, Unicit y por último la Unica. Ya bien dice el dicho que los últimos serán los primeros.

Jenny Salomón, de la Unicit, estaba bajando todos los santos del cielo. “Tengo miedo. Estoy nerviosa”, repetía constantemente, sin embargo logró vencer su propio miedo y disfrutó de la experiencia al igual que todos los participantes.

Lo que para la mayoría sería un reto difícil, al final de la competencia fue todo lo contrario. “Me encantó este reto. Lo disfruté mucho. Al inicio estaba nerviosa, pero me encantaría hacerlo nuevamente. Cuando vi ya había bajado toda la pared”, manifestó María Auxiliadora.

Según Enrique Schmidt, los ocho participantes lo hicieron bastante bien, a pesar que nunca habían practicado ese deporte; “se nota que son chavalos que pueden seguir haciendo esto muchas veces”, expresó el experto.

Wiston Hernández,   de la Unicit.

Mañana es la final x-trema de esta aventura. El Centro de Capacitación y Liderazgo El Laurel sentirá el power de estas cuatro universidades… ¿Con quién te vas? D

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