
Las lluvias que provocaron la emergencia sanitaria en Nicaragua por el brote de leptospirosis no han causado un aumento significativo en los casos de enfermedades respiratorias ni dengue.
Al menos así lo indicó el doctor Gerardo Mejía, director del hospital infantil Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, de Managua, tras señalar que el promedio diario de consultas totales en ese centro asistencial está entre 180 y 330 pacientes.
“Hay que recordar que a veces el incremento no se da inmediatamente después de la lluvia, sino que después de algunos días, pero vamos a esperar a ver el comportamiento”, señaló Mejía.
En La Mascota no ha habido tampoco un incremento preocupante de los casos de diarrea. Sin embargo mantienen la vigilancia ante posibles casos de cólera, respondiendo a la alerta sanitaria que decretó el Gobierno tras el brote registrado en Haití, donde el cólera ha matado a 305 personas.
Mejía indicó que ayer se capacitó al personal para la realización de los exámenes de heces líquidas para la detección de chiguelas, salmonela y cólera, aunque de éstos no se ha detectado ningún caso hasta el momento.
Estos exámenes se practicarán únicamente a pacientes mayores de tres años, que presenten cuadros de diarrea muy activa. En el caso de la salmonela y chiguela, el paciente presenta cuadros de diarrea con moco y sangre.
“En el caso de sospecha de cólera, son heces que se llaman en agua de arroz, porque simula el color que tiene y las características a cuando uno hace agua de arroz. Como repito, no hemos tenido ningún caso, pero ante la alerta internacional que se está dando, pues ya nos estamos preparando”, puntualizó Mejía.
El Ministerio de Salud ya está tomando las medidas de precaución y se ordenó a Enacal clorar todos los acueductos del país. Por otro lado, los médicos indican que las dosis de antibióticos, como la doxiciclina y amoxicilina, que se están aplicando para la prevención de la leptospirosis, también funcionan como una manera de prevención ante el cólera.
En caso de reportarse algún caso positivo de cólera, Mejía explicó que el manejo del paciente se basa en aplicación de antibióticos y el manejo cuidadoso de los líquidos.
“Son diarreas abundantes, en una evacuación el niño se puede deshidratar”, puntualizó.
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