Monseñor Bernardo Hombach señaló que las acusaciones de corrupción contra Roberto Rivas mientras trabajaba para Coprosa nunca se investigaron, por lo que no hay ninguna acusación.LA PRENSA/G. MIRANDA

Rivas “quemó” a Obando

Al momento de volver a criticar al presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, por su mal desempeño al frente del Poder Electoral, donde consideran busca “institucionalizar el sistema de fraude”, jerarcas de la Iglesia católica reiteraron que al exteriorizar sus críticas no se meten en política, sino que cumplen su “obligación de denunciar” los abusos y la corrupción.

Por Lucydalia Baca, Gretchel Miranda y Eduardo Cruz

[doap_box title=»Iglesia ora por Rivas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes Solórzano, declinó referirse a las acusaciones del presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, contra algunos obispos, que a la vez las calificaron como un ataque directo a la Iglesia, y se limitó a señalar que están orando “para que el Señor le dé luces”. “Estamos orando para que el Señor lo ilumine más, es lo único que puedo decir”, declaró Brenes.

[/doap_box][doap_box title=»La cara dura del ex magistrado Solís» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

  • Mientras el Obispo Emérito de Granada, Bernardo Hombach, reiteró que los líderes de la Iglesia católica, al “denunciar” los abusos y la corrupción, no se meten en política, sino que “cumplen con un deber”, el ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y operador político del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Rafael Solís, calificó de positivo el hecho de que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) haya levantado el veto al presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, y que Eduardo Montealegre esté anuente a dialogar con el presidente Daniel Ortega, pero se quejó de que ahora sea la Iglesia católica la que esté imponiendo vetos.
“Ahora es la Iglesia la que está vetando, pues, volvimos a la época en que la Iglesia tenía un papel fuerte en los asuntos del Estado, en los siglos quince, dieciséis y diecisiete, pero ya los partidos están levantando esos vetos, por lo menos el PLC, no sé si el PLI o Vamos con Eduardo lo van a levantar, pero el PLC ya levantó los vetos y eso es un paso positivo”, dijo Solís.

Solís señaló que la postura de la Iglesia “está muy dura” en estos momentos, y que los sacerdotes quieren confrontación con el Gobierno.

“(La posición de la Iglesia) está muy dura y no tiene por qué estar vetando, si la Iglesia no es parte de la vida política de este país para estar vetando; me parece incorrecta esa posición, aunque la respeto, pues, pero es incorrecta. Ellos (sacerdotes) tienen que respetar la Constitución Política, independientemente que opinen, pues ese es su derecho. Ellos están buscando la confrontación, yo no voy a caer en una confrontación con ellos, pues, pero me parece que deberían respetar la Constitución y los poderes del Estado”,

Según Solís, “aunque den opiniones, deben ser opiniones más bien con un contenido moderado, que ilustren a la ciudadanía más que la pongan en una acera de enfrente a confrontarse con el Gobierno, eso es lo que veo que no es correcto”, afirmó Solís.

Solís también señaló que en estos momentos no ve señas de una constituyente o de una reforma constitucional, y quienes hablan de eso sólo están vertiendo especulaciones políticas.

[/doap_box]

Al momento de volver a criticar al presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, por su mal desempeño al frente del Poder Electoral, donde consideran busca “institucionalizar el sistema de fraude”, jerarcas de la Iglesia católica reiteraron que al exteriorizar sus críticas no se meten en política, sino que cumplen su “obligación de denunciar” los abusos y la corrupción.

Además de insistir en la necesidad de remover de su cargo a Rivas Reyes, los obispos deslindaron cualquier responsabilidad en las acusaciones que él les hizo de apoyar la fuga de un sacerdote implicado en casos de pederastia y promover un divorcio de forma ilegal para beneficiar a un pariente. De haber existido eso, la responsabilidad caería sobre el anterior Arzobispo de Managua, Miguel Obando Bravo —benefactor de Rivas—, que como máximo líder de la Iglesia era entonces la instancia superior que debió aprobar o castigar dichas acciones .

El Obispo Emérito de Granada, monseñor Bernardo Hombach, que el lunes fue acusado por Rivas de “organizar y facilitar” en el 2002 la fuga del sacerdote Federico Engels, acusado de pederastia, ofreció ayer una conferencia de prensa en sus oficinas de Cáritas, en la que, además de reiterar su inocencia y transferir la responsabilidad del caso al Arzobispo, calificó las acusaciones como un ataque directo a la Iglesia.

El obispo consideró que dicho ataque surge como reacción de Rivas al sentirse “fuertemente acorralado” por las críticas a su gestión al frente de un tribunal electoral que ha perpetrado fraude en las últimas elecciones y busca institucionalizarlo, por lo que mantiene que es necesario relevarlo de su cargo antes de las elecciones del 2011, para que la gente recobre la confianza en el sistema y participe.

Hombach aceptó que conocía a Engels y su tendencia homosexual, pero nunca supo su tendencia pederasta y conoció de su fuga a través de los medios. Mantiene que no pudo ayudarlo porque no tenían una amistad o relación de trabajo cercana, ya que nunca trabajó bajo su dirección, sino en Managua, bajo la rectoría del entonces arzobispo Miguel Obando.

CARDENAL OBANDO DEBIÓ ORDENAR INVESTIGACIÓN

Monseñor Hombach detalló que al regresar a Alemania Engels fue suspendido del sacerdocio y condenado por pederastia. Se supone que después de purgar varios años de cárcel ahora, por razones de edad, goza del privilegio de libertad condicional.

Explicó que en Nicaragua se debió presentar la denuncia para que los tribunales investigaran el caso. Pero a lo interno de la Iglesia quien estaba obligado a promover una investigación era la Arquidiócesis, que en ese momento estaba a cargo del cardenal Miguel Obando Bravo, que además tenía al sacerdote bajo su jurisdicción eclesial.

Rivas, que fundamenta sus denuncias en información que obtuvo durante el largo tiempo que trabajó para la Iglesia al lado del cardenal Obando, también acusó a “un obispo de Chontales” de promover de manera unilateral el divorcio de uno de sus hermanos.

SIN CALIDAD MORAL

El Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan desde hace más de seis años, y actual secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, en entrevista brindada a LA PRENSA aclaró que si Rivas se refería a él con dicha acusación, “es una persona irresponsable que sólo pasa infundados chismes sin credibilidad”.

Sándigo explicó: “Primeramente, no soy abogado para hacer un trámite de esos, eso sólo le compete a ellos. Yo creo que Rivas es irresponsable al andar oyendo y formulando chismes de cocina, los cuales no le lucen como jefe de una institución tan seria como la es el Consejo Supremo Electoral”, enfatizó.

Asimismo, consideró que este tipo de declaraciones convierten al presidente del CSE en una persona de poca facultad moral para estar en el cargo que ostenta. Agregó que no le extraña en lo absoluto que Rivas hable esas cosas de los obispos, puesto que ha hecho cosas peores conocidas por todos los nicaragüenses. “Él ha manejado a su gusto y antojo y sin principios ni moral un cargo de tan alta responsabilidad y de tanta importancia para la nación”, dijo Sándigo.

Monseñor Sándigo mantiene que las acusaciones de Rivas no le preocupan, ya que en ningún momento ha participado en el divorcio de un pariente, sino todo lo contrario, ya que el trabajo de ellos es buscar continuamente la reconciliación, armonía y el bien de las familias.

“Los obispos y sacerdotes trabajamos por mantener unidas a las familias, ayudándoles a solucionar sus conflictos, no lo contrario; no promovemos nunca las divisiones y de eso son testigos muchos hogares en el país, por eso repito que esas afirmaciones son infundadas”, explicó.

NO DEBE SER REELECTO

Para Sándigo el presidente de facto del CSE se encuentra muy molesto por las declaraciones brindadas el pasado domingo por monseñor Silvio Báez y por la postura de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que mantiene que Rivas no deber ser reelecto como magistrado electoral, ya que no tiene credibilidad ante un pueblo que se prepara para unas elecciones.

Asimismo, Sándigo expresó al Canal 48, medio televisivo de Juigalpa, que con su reelección Rivas no favorecería a ningún candidato o partido político, ya que estando como presidente del CSE cualquiera que sea el resultado del proceso electoral del 2011 “quedaría cuestionado por la poca credibilidad” de la que goza ante el pueblo nicaragüense.

“La reacción de Rivas es belicosa y baja, sin duda. Propia de una persona que ya no tiene argumentos y que está buscando cómo descalificar porque siente que le está chimando el zapato, y cuando eso sucede, pues reacciona de esa manera”, indicó Sándigo.

En tanto, Hombach, que también es de la opinión que “las reelecciones no son buenas”, explicó que para la Iglesia católica no existe el divorcio, sino la “declaración de nulidad” de un matrimonio, que es un proceso que se hace a través de una investigación larga y complicada a través del Vaticano, en la que el último juez que debe aprobarla es el arzobispo del país, que en la época a la que Rivas se refiere era también el cardenal Obando .

Hombach mantiene que aunque a la Iglesia le hagan daño las alabanzas y los halagos y lo que “aplaude la gente en el momento”, no pueden “dejarse cepillar porque todo cepillo muere pelón”, pero esto no les “puede quitar la responsabilidad de hablar y de denunciar”.

Política CSE Monseñor Bernardo Hombach Roberto Rivas archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí