Por Josué Bravo
CORRESPONSAL /COSTA RICA
Una agente inmobiliaria de 51 años de edad, que desde hacía 19 días protestaba contra la minería Crucitas tras irse a una huelga de hambre frente a Casa Presidencial se desvaneció ayer por la tarde y fue internada en un hospital de San José, capital costarricense.
Rosibel Porras, integrante de la Coordinadora Ni Una Sola Mina y la mayor del grupo de ambientalistas que hoy cumplen 20 días sin ingerir alimentos sufrió una taquicardia, se le subió el pulso y luego se desmayó.
El médico que la chequeaba, Rodrigo Cabezas, explicó que Porras es la que se reporta como la más débil por su edad. Desde ayer por la mañana le habían advertido que sería trasladada a un hospital.
Tras sufrir la recaída, la ambientalista fue internada en el hospital doctor Rafael Ángel Calderón Guardia.
La huelga de hambre ahora la realizan David Rojas y Andrés Guillén, quienes por ser jóvenes han resistido hasta hoy 20 días.
El ayuno o huelga de hambre en el que los ambientalistas piden al gobierno eliminar un decreto que declara de interés general el proyecto minero Crucitas inició el 8 de octubre frente a Casa Presidencial con la participación de 14 personas que fueron recibidos por el hostigamiento de la Policía que les impedía levantar campamentos.
Porras había declarado LA PRENSA antes de ser internada, que seguiría en su lucha de conservación al meido ambiente y criticó a su gobierno por no ser un país de paz con la naturaleza al avalar el proyecto minero ubicado cerca del rio San Juan pero en territorio costarricense.