Las quemaduras son lesiones en la piel causadas por diversos agentes físicos y químicos, como el fuego, radiación solar, líquidos, vapor y electricidad, y dependiendo de su grado (extensión y profundidad) pueden generar desde problemas médicos leves hasta muy graves, poniendo en riesgo la vida del paciente.
Los niños son los más vulnerables a sufrir quemaduras de cualquier tipo y por ende, a tener severas secuelas funcionales y estéticas que causarán desajustes psíquicos, sociales y laborales en un futuro; las quemaduras constituyen una de las principales causas de muerte accidental en infantes.
Infórmese
Según el doctor Mauricio Mendieta Herdocia, especialista en cirugía plástica y reconstructiva, las lesiones producidas por quemaduras son tan antiguas como el descubrimiento del fuego. “Debido a la ignorancia en el tema, —tanto en la antigüedad como hoy en día— las quemaduras han sido tratadas por personas particulares mediante la aplicación de mezclas inapropiadas, causando un daño mayor en el paciente”.
“Las quemaduras son un problema de salud pública. En los países en vías de desarrollo como el nuestro, el impacto es más complejo y su incidencia es mayor debido a la falta de educación de la población —que debe ser reforzada con campañas publicitarias orientadas a la prevención—, lo que se traduce en un aumento en la mortalidad debido a las inadecuadas condiciones para su tratamiento”, explica el especialista.
Tipos de quemaduras
Las lesiones causadas por quemaduras se clasifican en tres grados dependiendo de su gravedad, tamaño y profundidad. Por lo general, las de primer grado solamente afectan la capa exterior de la piel y causan dolor, enrojecimiento e inflamación.
Mientras, que las quemaduras de segundo grado dañan tanto la capa externa como la capa subyacente de la piel, produciendo dolor, enrojecimiento, inflamación y ampollas muy dolorosas, en cambio, las quemaduras de tercer grado se extienden hasta tejidos más profundos, produciendo una piel de coloración blanquecina, oscura o carbonizada que puede estar entumecida.
Por lo general, los tratamientos para cada tipo de lesión por quemadura varían, no obstante, gracias al avance de la medicina y al ingenio de los especialistas hoy en día existe una técnica —creada por el doctor Mauricio Mendieta— que ayudará a reducir el proceso de curación de las quemaduras de segundo grado y así evitar un mayor trauma físico y emocional en la persona.
Novedoso método
De acuerdo con el doctor Mendieta, tradicionalmente las quemaduras de segundo grado se han manejado mediante el método cerrado y el expuesto, es decir, con el empleo de gasas vaselinadas aplicadas directamente sobre la lesión y con el uso de distintas pomadas y ungüentos que obligan al médico a realizar un mayor número de lavados en la zona afectada y por ende, cambiar constantemente el apósito.
“El aspecto desagradable de este tipo de método me impulsaron a estudiar y desarrollar una nueva forma más efectiva, económica y menos dolorosa para el paciente, que produjera mejores resultados en el manejo de quemaduras de segundo grado, específicamente”, señala el especialista.
Se trata del uso de una tela de papel humedecida con solución salina, que se aplica sobre la zona afectada tras haber lavado las lesiones con abundante agua y jabón en sala de operaciones y bajo anestesia general o sedación, “la tela de papel —utilizada en forros de vestidos—, se ubica directamente en la quemadura y sobre ella se colocan varias capas de gasas secas y vendajes, si es necesario, lo interesante es que el material usado está fabricado de celulosa y tiene un efecto absorbente”, afirma.
A los 5 días posteriores a dicho procedimiento se retira el vendaje y las gasas sueltas, dejando únicamente la tela de papel y las gasas que se encuentren adheridas a la lesión, o bien. “Si después de descubrir las lesiones las gasas están húmedas, se aplica calor local por medio de una lámpara de pie para acelerar el proceso de secado”, señala Mendieta.
Por otra parte, posterior a los 12 y 14 días de la aplicación de la tela, ésta se desprende por sí sola o bien se coloca un poco de aceite mineral varias veces hasta lograr que se suelte, de esta manera se podrá apreciar una piel mucho más regenerada en un corto plazo.
Mejores resultados
Las quemaduras tratadas con el procedimiento antes descrito, aseguran una curación a la mitad del tiempo estipulado en los tratamientos comunes. “Hay una disminución importante del dolor ardoroso característico de las quemaduras, el cual disminuye sensiblemente a las 24 horas después de poner la tela de papel”, afirma Mendieta.
Por otro lado, dicha técnica resulta menos traumática, tanto física como emocional en el paciente, debido a que se reciben menos anestésicos y el lavado se realiza solamente una vez, “se obtienen resultados altamente satisfactorios, baja incidencia de infecciones y mejor apariencia estética final de la cicatriz, además, el paciente puede ser manejado de manera ambulatoria (en consultorio), disminuyendo el número de días de hospitalización”, señala el experto.
Asimismo, dicho método resulta ser mucho más económico, tanto para el hospital como para el paciente, “debido que el costo de la tela de papel es muy bajo y se hace menor uso de material de curación. En fin, los resultados son altamente satisfactorios”, finaliza.
Es importante que la ciudadanía, pero principalmente los padres de familia, esté informada sobre la gravedad de los accidentes provocados por el fuego, líquidos calientes, electricidad, entre otros, ya que no sólo son causados por el descuido, sino por el desconocimiento de las áreas de riesgo que hay en los hogares, donde en su mayoría ocurren este tipo de incidentes.
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