El nicaragüense Franklin William Mcfield Bennt, alias “Buda”, capturado esta semana en Colombia por vínculos con el narcotráfico y presunto responsable de una matanza en Honduras, tiene antecedentes delictivos en Nicaragua.
Aparentemente Mcfield, oriundo del Caribe nicaragüense, trasladaba droga entre Colombia y Honduras.
La Policía Nacional lo relaciona con un lote de 49 fusiles de guerra que la institución ocupó el año pasado, confirmó la directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera. Pero aclaró que “Buda” no tenía una base fija en Nicaragua.
Sin embargo, después de la incautación de los fusiles, la Policía Nacional allanó varias propiedades de “Buda” y su familia, llegando a capturar a uno de sus hermanos tras encontrarle dinero, cuyo monto Granera no precisó, así como droga.
“Sí, teníamos conocimiento de actividades a las que se encontraba vinculado (“Buda”) y actuando entre Nicaragua y Honduras”, dijo Granera, al tiempo que aclaró que muchas veces
los quiebres no se realizan de inmediato que obtienen la información, y a veces les lleva de dos a tres años ejecutar las capturas, que es cuando tienen las evidencias de los implicados.
“Muchas veces tenés que aguantar, y la información la aguantas a veces de dos a tres años para caerles a los responsables, porque la idea es que se pongan a la orden de la justicia”, indicó Granera.
La jefa policial recordó que las policías de la región trabajan como un sistema de coordinación, dado que el crimen organizado no tiene fronteras.
“Y (los) policías convencidos de que corremos el mismo riesgo, tenemos el mismo enemigo, hacemos a veces operaciones conjuntas, visibles a veces e invisibles otras, pero los resultados se dan en la región con esfuerzos de todas las fuerza policiales”, manifestó Granera.
Según publicaciones periodísticas hondureñas, el grupo liderado por Mcfield está vinculado a una masacre perpetrada en la residencial Villa Real, de San Pedro de Sula, Honduras.
Las autoridades mexicanas también capturaron, esta semana, al nicaragüense José Arturo Villarreyna Pineda, de 29 años, como supuesto sicario al servicio del Cártel del Golfo, en los municipios de Tampico y Ciudad Madero”.
La Policía no tiene antecedentes de Villarreyna, aunque confirmó que es originario de Quilalí, Nueva Segovia.
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