LONDRES/AFP y AP
Un príncipe saudí declarado culpable del asesinato de su sirviente, en un “brutal” ataque con connotación sexual en un hotel de cinco estrellas de Londres, fue condenado este miércoles a cadena perpetua por el Tribunal Penal de la capital británica.
Saud Abdulaziz Ben Naser al Saud, de 34 años, nieto del rey Abdalá por parte de madre, deberá permanecer un mínimo de 20 años en prisión por el asesinato de Bandar Abdulaziz, de 32 años, el 15 de febrero, en la habitación que compartían en el céntrico hotel Landmark, según dictaminó un juez del Old Bailey.
En la víspera, un jurado popular declaró culpable de los cargos al Príncipe, después de poco más de una hora y media de deliberaciones.
El jurado deliberó exactamente durante 95 minutos para dar su veredicto. El Príncipe fue condenado por asesinato y también ataque físico grave por lo sucedido en el ascensor.
- Las autoridades saudíes no han dicho palabra sobre el caso, y la prensa y televisión del reino no lo han mencionado.
El abuelo del Príncipe es hermanastro del Rey actual.
[/doap_box]
NIEGA HOMOSEXUALIDAD
La víctima fue hallada estrangulada en la habitación, con marcas de mordiscos en la cara y otros golpes en el cuerpo, que denotarían una connotación sexual. El Príncipe alegó durante el juicio que ambos eran “amigos e iguales”, heterosexuales, pero el fiscal consideró “totalmente evidente” que “o es homosexual o tiene tendencias homosexuales”.
La noche anterior los dos hombres habían asistido a una fiesta con mucho champán y cócteles tipo sex on the beach con motivo del Día de San Valentín.
FOTOS COMPROMETEDORAS
El fiscal Jonathan Laidlaw dijo que el Príncipe había abusado de su sirviente muchas veces y que las fotos archivadas en un teléfono móvil “demuestran claramente” que el abuso tuvo un “componente sexual”.
El caso, seguido atentamente por el público, incluyó testimonios escabrosos e imágenes de vídeo, en las cuales el Príncipe atacaba brutalmente al sirviente en el ascensor del hotel.
En el momento de su arresto, el Príncipe trató de alegar una eventual inmunidad diplomática por el hecho de pertenecer a la familia real saudí y ofreció 1 millón de libras (1.13 millones de euros) en metálico a cambio de evitar la custodia policial mientras se celebraba el juicio. Sin embargo, tal cosa no le aplica en el Reino Unido.
“Nadie en este país está por encima de la ley”, declaró el juez David Bean al emitir su veredicto, tras calificar sin embargo, de “muy inhabitual que un Príncipe se siente en el banquillo de los acusados por cargos de asesinato”.
TENÍA ANTECEDENTES
El Príncipe, que estaba presente en el tribunal, ya había golpeado a Bandar, un huérfano saudí adoptado por una familia de sirvientes, una de las cuales fue filmada por las cámaras de seguridad del hotel en enero.
El juez agregó que el acusado “explotó despiadadamente” su posición de autoridad sobre Bandar, a quien calificó de “víctima vulnerable, totalmente sometido a su voluntad”, hasta tal punto que no oponía resistencia.
“Si su relación con él también implicaba relaciones sexuales no supone ninguna diferencia en la sentencia”, agregó.
Los abogados del Príncipe pidieron en vano al inicio del juicio que las audiencias se celebraran a puerta cerrada, debido a que la homosexualidad es un crimen penado con la muerte en Arabia Saudí.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A