LA PRENSA/ARCHIVO

Un enemigo silencioso

Es una enfermedad muy común en nuestra sociedad, de hecho la segunda enfermedad más común en la cavidad bucal, siendo la primera las caries dentales. Muchas personas llegan a la consulta con su odontólogo experimentando sangrado al cepillarse y refieren tener un sabor metálico en su boca. Si usted es una de esas personas, puede estar padeciendo de gingivitis (inflamación de las encías) o periodontitis (afección del tejido óseo que soporta al diente).

Por Luis Fernando Mongalo Gómez*

Es una enfermedad muy común en nuestra sociedad, de hecho la segunda enfermedad más común en la cavidad bucal, siendo la primera las caries dentales. Muchas personas llegan a la consulta con su odontólogo experimentando sangrado al cepillarse y refieren tener un sabor metálico en su boca. Si usted es una de esas personas, puede estar padeciendo de gingivitis (inflamación de las encías) o periodontitis (afección del tejido óseo que soporta al diente).

Estas enfermedades son causadas por la placa bacteriana, la cual está compuesta por: bacteria, comida, saliva y hasta hongos. Una vez que ésta se encuentra adherida al diente, irrita la encía y el hueso que rodea al diente y produce una serie de signos y síntomas tales como: enrojecimiento de las encías, sangrado provocado o espontáneo, halitosis (mal aliento), y en casos en que esto se deja pasar conlleva a la formación de bolsas periodontales, dolor, pérdida de hueso, movilidad dentaria y termina con la pérdida de la estructura dentaria.

En la mayoría de los casos, los pacientes no padecen de dolor, y es por eso que cuando nos visitan es porque sienten movilidad dentaria o dolor, y en algunos casos el daño está tan avanzado que terminan perdiendo sus piezas, es por esa razón que le llamo un “enemigo silencioso”.

En 1998 USA TODAY publicó un artículo acerca del descubrimiento de una bacteria común en la placa bacteriana dental que causa coágulos de sangre que conducen a ataques fatales del corazón. Además esta bacteria está asociada con:

Endocarditis bacteriana

Enfermedad obstructiva pulmonar crónica

Retraso de cicatrización en personas inmunodeprimidas

Riesgo de dar a luz a bebés prematuros

Bebés de bajo peso

Con un diagnóstico temprano se puede realizar un tratamiento sencillo, así que para evitar la formación de este agente irritante y nocivo es muy importante mantener sus dientes limpios con una técnica de cepillado adecuada y por lo menos tres veces al día, el uso del hilo dental y sobre todo visitar a su dentista para una limpieza dental cada seis u ocho meses, ya que la mayoría de estos casos sólo pueden ser tratados por un profesional.

Si usted es una de esas personas que no visita al dentista por miedo o por malas experiencias y ha descuidado su salud bucal, hoy en día contamos con métodos y técnicas que nos ayudan a devolver la confianza y brindar mejores servicios a los pacientes. En el caso de los niños, los padres juegan un papel muy importante, ya que ellos son los encargados que sus hijos se cepillen adecuadamente y a sus horas, la higiene bucal se debe hacer un hábito a una edad temprana.

*El autor es cirujano dentista.

 

Clínica Odontológica Mongalo

 

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