NUEVA YORK/AFP/EFE
El presidente estadounidense Barack Obama urgió ayer a Medio Oriente a concretar la paz en un plazo de un año y dejó abierta la puerta al diálogo con Irán en la controversia nuclear.
El debate anual de la Asamblea general de la ONU inició ayer en Nueva York, donde Obama presentó a los líderes del planeta las prioridades de su política exterior y anunció una visita a Indonesia en noviembre.
La inquietud en torno a la controversia con Irán —cuyo presidente Mahmud Ahmadineyad también participó en el debate— y la posibilidad de una guerra incontrolable planeó sobre muchas de las declaraciones.
“El mundo no puede correr el riesgo de un nuevo conflicto como el de Irak”, dijo el canciller brasileño Celso Amorim, que abrió el debate. “A pesar de las sanciones, esperamos que prevalezca la lógica del diálogo y la comprensión”.
- El presidente de Bolivia, Evo Morales, manifestó ayer en la ONU que el mandatario de EE.UU., Barack Obama, tiene un doble discurso, uno frente a las Naciones Unidas y otro en sus acciones.
También, Morales dijo que el Gobierno de Estados Unidos no tiene moral ni ética para descertificar a ningún país en materia de lucha antidrogas.
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Brasil propició este año, junto a Turquía, una solución negociada de la controversia nuclear entre Irán y las potencias occidentales. Sin embargo, la gestión brasileña no impidió la imposición de nuevas sanciones internacionales, propiciadas por Estados Unidos y sus aliados contra el gobierno iraní. Teherán niega querer desarrollar armas nucleares.
Obama dijo que la puerta de la diplomacia sigue abierta con Irán si Teherán demuestra una voluntad creíble de diálogo. Sin embargo, agregó, “el gobierno iraní debe demostrar un compromiso claro y creíble y confirmar al mundo la intención pacífica de su programa nuclear”.
Horas más tarde, Ahmadineyad dijo a su vez estar abierto al diálogo y declaró que la propuesta de Brasil y Turquía “sigue siendo válida”. Pero el presidente iraní provocó la salida de sala de los diplomáticos occidentales al evocar teorías conspirativas sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001, aludiendo a un supuesto involucramiento de Estados Unidos.
“Ciertos sectores en el gobierno norteamericano dijo Ahmadineyad orquestaron el atentado para revertir el declive de la economía norteamericana y su control de Medio Oriente, para salvar al régimen sionista”.
El conflicto entre Israel y los palestinos también ocupó el primer plano del debate. Amorim dijo que Brasil, donde viven 10 millones de personas de ascendencia árabe y una importante comunidad judía, seguirá favoreciendo un diálogo “que conduzca a la creación de un Estado palestino en las fronteras anteriores a 1967”.
Obama advirtió a su vez que si las negociaciones de paz promovidas actualmente por Estados Unidos no conducen a un acuerdo, los palestinos nunca accederán a la independencia real e Israel nunca vivirá en seguridad.
En un comentario implícitamente dirigido a Israel, el mandatario advirtió que “las duras realidades de la demografía terminarán imponiéndose. Habrá más derramamiento de sangre y esta Tierra Santa permanecerá como un símbolo de nuestras diferencias, en lugar de serlo de nuestra humanidad común”.
Según Obama, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el presidente palestino Mahmud Abbas tuvieron el coraje de ponerse a dialogar, pero dijo que necesitan más respaldo y pidió un papel más activo de los países árabes.
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